Maccalli compartirá con los granadinos su experiencia de cautiverio y posterior liberación

Maccalli compartirá con los granadinos su experiencia de cautiverio y posterior liberación

Entrevista a Manuel Hidalgo, Provincial de la Sociedad de Misiones Africanas, con motivo de la visita a Salobreña, el 6 de agosto, del misionero Pier Luigi Maccalli, que estuvo secuestrado durante dos años por un grupo yihadista.

Saludarnos, conocernos, dar gracias por nuestras oraciones ante su liberación y contar su testimonio de fe durante el cautiverio. Es lo que hará en su breve visita por Granada el 6 de agosto, en Salobreña, el misionero Pier Luigi Maccalli, de la Sociedad de Misiones Africanas, que fue secuestrado por un grupo yihadista en Níger y liberado dos años después. Entrevista a Manuel Hidalgo, Provincial de la Sociedad de Misiones Africanas, con motivo de esta visita, en la que nos anticipa lo sucedido con Maccalli y cómo vivieron esa incertidumbre del cautiverio.

El padre Hidalgo nos invita al mismo tiempo a seguir rezando por la liberación de la misionero colombiana Gloria Cecilia Narváez, de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, secuestrada hace cinco años en Malí también por un grupo yihadista.

Pier Luigi Maccalli estará en Salobreña, el 6 de agosto, en un encuentro-testimonio en el anfiteatro Nilo Cruz de este pueblo de la costa granadina, a las 21 horas. Antes, a las 20 horas, celebrará la Santa Misa en la parroquia de San Juan Bautista.

– Cuéntenos qué sucedió con Pier Luigi Macalli.
Macalli estaba en Níger y Manuel en Benin. Llegó en el 2009 o 2010 a una parroquia del Níger. El 17 de octubre de 2018 llegó un grupo de terroristas, llamaron a la puerta, él llamó pensando que venía gente a buscar medicamentos o alguna ayuda y le tiraron al suelo, le ataron y se lo llevaron dando tiros. Le montaron en una moto y hemos estado dos años. Dieron señales de vida al año y pico en un video. Gracias a Dios le liberaron el 8 de octubre del año pasado. Ahora está descansando. Sabemos que está escribiendo un libro con sus vivencias. Está ahora en Fátima y quiere hacernos una visita para saludarnos, vernos y darnos las gracias.

– Le ha comentado qué mensaje va a trasladar en su testimonio aquí en Granada.
Él viene a saludarnos y dará las gracias a la gente que ha pedido por su liberación, y compartir su experiencia. Él dice que, a pesar de ser muy dura, también ha sido enriquecedor a nivel misionero y espiritual.

– Cuál era su tarea allí.
Él trabajaba en una parroquia y, como en todas las parroquias, tenemos los oficios normales de una parroquia, con la liturgia, los bautizos, las catequesis, las visitas a los pueblos. Y un trabajo social muy grande. Había trabajado mucho con las jóvenes que estaban forzadas a contraer matrimonio. Llevaba un dispensario y hacía una labor social muy grande también.

– Cómo se encuentra él ahora.
Él se encuentra bien. Nos sorprendió que, cuando le liberaron, psicológicamente estaba bastante bien, por las declaraciones que hizo en muchos medios italianos. Se le ve bien. Ahora ha tomado un tiempo de descanso y sé que ha estado junto con su hermano este verano, que es también de Misiones Africanas y ha estado en Liberia trabajando.

– Qué recuerdos tiene de él.
Yo le conocí en 2007 porque organizamos un Camino de Santiago internacional, a nivel de Misiones Africanas. Él vino con la delegación de Italia, con una treintena de jóvenes y adultos, y participó en ese Camino de Santiago. Fue una experiencia muy bonita de diez días. Nos hicimos amigos y, después, coincidimos en Benín, porque los compañeros que están en Níger vienen a las reuniones nuestras en Benín. Después, le secuestraron y hemos estados dos años incomunicados.

– Todos los secuestros se viven con dolor, pero imagino que, en su caso, siendo de la misma congregación y amigo personal, lo habrán vivido con extraordinario dolor.
Es verdad, como siempre se dice, “hasta que no te toca…”, no lo vives igual. Entonces, cuando nos anunciaron que había sido secuestrado, no te lo crees. Es una reacción de incredulidad, porque dices, “pero, cómo puede ser él que está allí, estamos ayudando a la gente y puede pasarle eso…”. Es difícil de entender. Hay unos intereses ahí y uno de los grupos fanáticos yihadistas que viven de eso. Todavía sigue secuestrada Gloria Cecilia Narváez, que es una religiosa colombiana que lleva casi cinco años. Es increíble. Veía un video donde se dice que ha mandado ella una carta en la que dice que está bien, pero que le han cambiado de grupo terrorista. Se ve que los que la tenían no han podido sacar nada y ahora se la han vendido a otro grupo. Es increíble, cuatro años y medio secuestrada. Es un dolor terrible. Pedimos que sigamos rezando por ella porque es duro.

– Háblenos de su congregación, Sociedad de Misiones Africanas.
Sociedad de Misiones Africanas nació un 8 de diciembre de 1856. La fundó un obispo francés -Marion de Brésillac. Fue obispo en la India y lo dejó para irse con los más pobres de África. Le dijeron que fundara una congregación para ir y él se embarcó en 1859 con cuatro sacerdotes. Se fueron a Sierra Leona y allí murieron los cinco, en un mes, a los tres meses de llegar, víctimas de la fiebre amarilla. Un compañero que quedó en Lyon siguió la obra hasta hoy. Estamos en el origen de todas las iglesias del África Occidental. Desde Sierra Leona hasta Nigeria, hoy tenemos más de 250 sacerdotes africanos que también son misioneros como nosotros, que dejan en las diócesis mucho clero en los países donde hemos trabajado y se comprometen a ir a anunciar a Jesús a otros países. Tenemos ya un grupo fuerte de compañeros africanos, pero estamos presentes también en muchos países de Europa (Italia, Francia, Irlanda, Inglaterra, Polonia), en la India, Filipinas, Estados Unidos y Canadá. Ahora, somos unos 850 y todos trabajamos en África, menos los que tenemos que estar aquí por edad o servicio.

Paqui Pallarés
Delegada de Medios de Comunicación Social
Arzobispado de Granada

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