Lluvia de flores a la Madre de Granada

El pueblo cristiano esperó pacientemente y con devoción el momento de su Ofrenda.

El pueblo de Granada rindió ayer su homenaje a la patrona de la ciudad, Nuestra Señora de las Angustias, en la tradicional Ofrenda floral a las puertas de la Basílica de las Angustias en la que se congregaron, un año más, cientos de granadinos y visitantes llegados de otras partes del mundo para expresar su devoción y oración a la Virgen en forma de flor.

En la tarde de ayer tuvo lugar a las puertas de la Basílica de las Angustias la tradicional Ofrenda floral a la patrona de Granada en la que, un año más, cientos de granadinos, familias, niños, enfermos, y visitantes depositaron a los pies de la Virgen su devoción y oración en forma de ramos de flores que fueron configurando un mural lleno de color y belleza en la entrada de la Basílica a lo largo de la tarde.

De esta forma, la Ofrenda floral en la que participaron, como es tradición, las autoridades municipales y civiles, comenzó con las palabras de D. Blas Gordo, párroco de las Angustias, que expresó ante la imagen de la patrona colocada en la entrada de la Basílica, una petición en nombre de todo el pueblo cristiano de Granada:

“Venimos en esta tarde para manifestar como pueblo la alegría de sentirnos amados y queridos por ti. Queremos pedirte Madre nuestra que nos ayudes a vivir con esperanza, tenemos presentes a todas las personas que viven en el dolor y el sufrimiento. Haznos sentir tu presencia como madre amorosa”, afirmó D. Blas Gordo.

CON FLORES A MARIA
Al canto de “¡Viva la Virgen de las Angustias!”, el himno a la patrona fue coreado en varias ocasiones por los devotos a lo largo de la tarde en la que fueron los representantes de las autoridades civiles y militares, así como los hermanos de la Hermandad de las Angustias, los primeros en ofrecer sus ofrendas a la Virgen seguidos por otros grupos y organizaciones entre las que se encontraban la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Granada, la Hospitalidad de Lourdes, los voluntarios de Radio María y de San Juan de Dios, o la Agrupación de Personas Sordas de Granada, entre otras.

Asimismo, la ofrenda también contó con la interpretación ante la imagen de la patrona de danzas regionales, y la actuación en directo de varios coros y cantaores flamencos junto a la ofrenda del Cuerpo de Bomberos de Granada elevándose hasta la parte superior del templo, la tradicional lluvia de rosas lanzadas sobre la Basílica en homenaje a la Virgen por un helicóptero del Ejército del Aire, o la entrega de flores por parte de los fieles a caballo, en bicicleta o motocicletas.

OFRENDA, BELLEZA y TESTIMONIO
Al término de la ofrenda tuvo lugar la celebración de la Eucaristía en el interior de la Basílica de las Angustias, presidida por su párroco, D. Blas Gordo, quién ante la imagen de la patrona y con el templo lleno de flores reflexionó en su homilía sobre el sentido de la ofrenda: “Ofrecerse, ponernos en manos de otro, aprender a entregarnos nosotros mismos a través de ese pequeño signo o símbolo, de unas flores, de un rato de espera, de una incertidumbre de ver como iría. Este sentido de ofrenda es el mejor culto que podemos darle al Señor”, afirmó.

De este modo, D. Blas Gordo señaló que la belleza de las flores depositadas durante la ofrenda expresan algo más profundo y terminó sus palabras con la invitación a que los fieles compartan los vivido en esta jornada: “Las flores en su variedad, en el gusto artístico de colocarlas, en esa sensación como un mosaico que en la fachada nos hace hacer presente la vida de todo un pueblo. Que aquello que el Señor nos hace experimentar aprendamos a traducirlo para llevarlo a otros, que no podemos conformarnos con que haya gente alejada de la fe, unas veces por ignorancia y otras veces por una cultura que no facilita”, destacó.

María José Aguilar

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