La Imagen del Cristo de Consuelo presidió el Vía Crucis penitencial en la Catedral de Granada

Nuestro Arzobispo participó en el Vía Crucis penitencial que se celebró el pasado viernes con la Imagen del Cristo del Consuelo, organizado por la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Granada.

Como es tradicional en el tiempo de Cuaresma, la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Granada celebró el Vía Crucis penitencial en la Santa Iglesia Catedral, en el que participaron muchos cofrades de diferentes hermandades y fieles.

En esta ocasión, la Imagen del Cristo del Consuelo (conocida popularmente como el Cristo de los gitanos) presidió el Vía Crucis, con motivo del 75 aniversario de la fundación de la Cofradía y de la primera salida en procesión de esta Sagrada Imagen.

Mons. Javier Martínez y D. Juan Gutiérrez, deán de la Catedral, realizaron el recorrido del Vía Crucis detrás de la Imagen, guiando la oración y reflexión en cada estación.

Asimismo, participaron en el Vía Crucis Jesús Muros, presidente de la Real Federación de Hermandades y Cofradías, y Francisco de Paula López, hermano mayor de la Cofradía del Consuelo, y Fernando Egea, concejal de Familia, Bienestar Social e Igualdad de Oportunidades en el Ayuntamiento de Granada.

Antes de comenzar el recorrido y la oración del Vía Crucis, Mons. Javier Martínez pronunció unas palabras: «Al acercarnos a las celebraciones de la Pasión, la muerte y la resurrección del Señor, vamos nosotros en un gesto simbólico a acompañar durante un rato a Jesús en aquel camino de la cruz que le llevó a una muerte que no tuvo que sufrir, porque nadie le quita la vida, como Él mismo dijo: ‘Yo la doy porque quiero´. La dio por nosotros, por nuestros pecados, por nuestras miserias. Y para que pudiera nacer en nosotros, en cualquier circunstancia de la vida y en cualquier circunstancia momento de la historia la esperanza cierta de un amor que no defrauda y que es el único poder capaz de cambiar los corazones de los hombres».

El recorrido del Vía Crucis se hizo con la Imagen del Cristo del Consuelo por las naves laterales de la Catedral y rodeando el presbiterio, haciendo parada en cada estación del Vía Crucis, leyendo una reflexión y rezando la oración.

Asimismo, al término del Vía Crucis, se rezó una oración final escrita por el Papa Francisco dirigida a la Virgen, y el Arzobispo dirigió unas palabras a los fieles antes de impartir bendición: «Con este Vía Crucis, seguramente comenzamos el último tramo de preparación para nuestra semana grande, para la Semana Santa. Yo sé que para todos, especialmente los hermanos cofrades, son días de mucha faena y de muchos trabajos, tenemos que pedirle al Señor que nos conceda una fecunda penitencia, un verdadero arrepentimiento, que no nos falte tiempo para acudir al sacramento del perdón y de la reconciliación, para que en nuestro corazón surja verdaderamente un dolor por nuestros pecados, por los que cometemos, y también por los de nuestros hermanos, por los de todos, porque el pecado de todos aleja la caridad y el amor de Dios del mundo».

Al finalizar el Vía Crucis, los hermanos de la Cofradía del Consuelo partieron de regreso a la Abadía del Sacromonte, sede de la Cofradía, llevando en procesión la Sagrada Imagen del Cristo del Consuelo.

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