Ayer, 2 de junio, se celebró la Solemnidad del Corpus Christi en la Abadía del Sacromonte, conocido popularmente como el «Corpus chico».
Este año, con motivo del Año de la fe, el Papa Francisco convocó a toda la Iglesia universal para adorar al Santísimo de 17 a 18 horas, en todas las catedrales y parroquias del mundo, en comunión con la Iglesia y el Santo Padre. Por ello, en la S.I. Catedral de nuestra Diócesis y en muchas parroquias de Granada se celebró esta hora de adoración al Santísimo por la tarde, en la que participaron los párrocos y sacerdotes diocesanos.
Por su parte, un año más, la Abadía del Sacromonte acogió la celebración del Corpus Christi en la Solemnidad, más conocido como «Corpus chico». Esta celebración comenzó con una hora de oración y adoración al Señor, en la capilla de la Asunción, y más tarde se celebró la Eucaristía por el rito hispano-mozárabe, como es tradición en la Abadía del Sacromonte, presidida por el Abad, D. Alberto Espinar, y concelebrada por el Cabildo colegial de la Abadía.
Al término de la Eucaristía, tuvo lugar la procesión con la Custodia del Santísimo Sacramento por el claustro de la Abadía, adorándolo en cada altar, y también por el exterior de la Abadía.
La Asociación de Amigos de la Abadía del Sacromonte rindió homenaje a la Virgen de las Angustias, dentro de estas celebraciones del Corpus Christi, con motivo del Centenario de su Coronación Canónica, que celebramos este año. La Asociación montó un sencillo altar ante el gran lienzo de la Virgen de las Angustias, situado en la nave lateral de la Iglesia colegial de la Abadía. Al detenerse la procesión ante el altar, y descansar en él la Custodia, un miembro de la Asociación leyó una poesía del canónigo D. Federico Rodríguez Ratia dedicada a la Patrona, la Virgen de las Angustias.
La Abadía del Sacromonte está íntimamente ligada a la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias, pues el que fuera Arzobispo de Granada, D. Pedro de Castro, fundó la Abadía y la actual parroquia de las Angustias.
«Sacramento de nuestra fe»
En su homilía el Abad habló de la importancia de la celebración del Corpus Christi especialmente en este Año de la fe, un año de gracia, y recordó las palabras de Benedicto XVI en la Carta Porta Fidei, con la que se proclama este Año: «El creyente está llamado a confesar la fe de una forma más intensa, más sincera, con mayor conocimiento de lo que proclama, y también con una esperanza viva de que lo que proclama se realiza».
«Estamos celebrando el sacramento de nuestra fe», señaló el Abad». «Hemos escuchado en la segunda lectura a San Pablo hablándole a una comunidad, una comunidad que está dividida, y San Pablo les habla así: ‘Yo he recibido una tradición que viene del Señor, y que a mi vez os hago presente, que la noche en que iba a ser entregado, el Señor tomó pan y dijo ‘esto es mi cuerpo´, tomó vino y dijo ‘ésta es mi sangre´, por eso cada vez que celebráis este memorial, hacéis presente la muerte del Señor hasta que vuelva. Ésta es la verdadera tradición, la auténtica tradición, la tradición original´», subrayó D. Alberto Espinar.