Celebrada la procesión lojeña para recuperar el antiguo vía crucis penitencial

Crónica de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, de Loja, sobre la salida extraordinaria de su Titular llevada a cabo el pasado día 3 para celebrar su XXV aniversario fundacional y para recuperar la Ermita de Jesús del Calvario, quemada durante la Guerra Civil, así como las cruces del antiguo vía crucis penitencial.

Lo vivido el pasado sábado en nuestra ciudad ya se ha calificado como histórico y grandioso por la voz popular, pero sin duda, se queda corto para describir lo vivido ese día para nuestra Cofradía.

Tras un exhaustivo año de preparativos, se vio sobradamente recompensado por poder vivir esta jornada con nuestro Titular en la calle, en pleno mes de Octubre, con un pueblo que esperaba con emoción volver a ver al Señor de las Tres Caídas en la calle.

A las 08.00 horas, los sones de los tambores de la Cofradía y el disparo de cohetes, anunciaban la apertura de las puertas de Santa María de la Encarnación, nuestra sede, para dar comienzo al traslado de nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas a su ermita del Calvario. La alegría y la emoción de los Lojeños, se convertía en orgullo de poder portarlo en sus hombros y haber sito participes, de un acontecimiento histórico para la ciudad, pero sobre todo para nuestra Cofradía.

El trono, en el traslado matutino, lucía sobrio, sin faroles con un monte de corteza de pino y friso de hojas verdes de helecho. La imagen de nuestro Padre se presentaba sin corona de espinas, la cual, sobre un cojín de terciopelo podía ser portada por cualquier fiel.

La gran novedad se produjo al llegar al Calvario, nuestro Padre, por primera vez entraba dentro de la ermita, devolviendo el uso y poniendo en valor un edificio en ruinas desde los años 30 del pasado siglo.

Caída la tarde, sobre las 19.30 horas, las improvisada cortina de damasco rojo a modo de puerta, se abría para ver de nuevo al imponente Señor de las Tres Caídas. Tras una maniobra complicada de salida y con los sones de la Marcha Real, las emociones de la gente y de los hermanos, saltaron a la vista. «Cuando tiempo hemos esperado» se escuchaba decir a algún hermano que contemplaba la salida.

Esta salida además, era doblemente emocionante, por que por fin, pudimos ponernos en la calle, desde nuestro querido Calvario, y recuperar el histórico Viacrucis Penitencial del antiguo Señor del Calvario, imagen de gran devoción en Loja que realizaba cada cuaresma el rezo del santo Viacrucis por las faldas del monte Hacho.

La cofradía contó para este Vía Crucis con las hermandades de Pasión y Gloria de la Semana Santa lojeña, de manera que cada una de ellas leyeron una estación, representada mediante escenas pictóricas. Algunas de las cofradías quisieron contribuir con esta efeméride instalando pequeños altares.

El trono lucía con sus cuatro faroles y un exorno a base de rosas rojas, iris morado, livianos blancos, hortensias verdes y nardos, espléndidamente realizado por José Manuel Rodríguez «Candelas». La imagen de nuestro Padre lucía su tradicional corona de plata, tal y como lo imaginara Domingo Sánchez Mesa en su taller, a mediados del siglo pasado.

El cortejo se abría con la cruz y faroles guía de la Cofradía, para dar paso a las representaciones de las distintas Hermandades y Cofradías de Pasión y Gloria de Loja, a continuación la cruz parroquial de Santa María de la Encarnación y los ciriales de la hermandad de San Roque encabezaban el tramo de los hermanos de vela y mantillas, seguidos del guión de la Cofradía y faroles de la hermandad del Domingo de Ramos, Junta Directiva y representaciones de la Iglesia, cerrando el cortejo el cuerpo de ciriales de la granadina hermandad de la «Amargura», paso de nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas, representaciones civiles, promesas y acompañamiento musical de la banda de cornetas y tambores ‘Flor entre espinas’ de Loja.

Solo queda agradecer al pueblo de Loja y a la Agrupación de Cofradías por haber permitido a la Cofradía recuperar este acontecimiento histórico. Al Excmo. Ayuntamiento de Loja, a la Diócesis Granadina y a nuestro párroco, Juan Carlos Hidalgo Zuñiga, por el apoyo mostrado en la recuperación del Calvario. Agradecer el esfuerzo de la Junta de Gobierno que ha trabajado duro para preparar el acto, a todos los hermanos, a los horquilleros, que llevaron con majestuosidad al Señor, y a las bandas que ayudaron con sus sones a hacer un sueño realidad.

Cerradas las puertas de Santa María de la Encarnación, ya tenemos puestas las miras en el próximo Miércoles Santo, para que en esta ocasión, se vuelvan a abrir para cumplir nuestra Estación de Penitencia, esta vez, acompañados por la imagen del Cirineo y en un futuro no muy lejano poder hacerlo desde nuestra ermita del Calvario.

Cofradía de Nuestro Padre Jesús de las Tres Caídas

Loja

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