Iglesia diocesana

Carta semanal del Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández

La diócesis es una demarcación de la Iglesia católica, que normalmente incluye un territorio y a todos los fieles que lo habitan. La diócesis es una gran comunidad de personas, una gran familia, en la que se hace presente la Iglesia entera, con su obispo y su presbiterio, con sus fieles laicos y sus consagrados. La diócesis de Córdoba tiene 800.000 habitantes y abarca la entera provincia civil de Córdoba.

“Iglesia diocesana” somos todo el año, pero llega este segundo domingo de noviembre y caemos más en la cuenta de lo que es y de lo que significa ser y pertenecer a una diócesis concreta, a la diócesis de Córdoba. Para pertenecer a la Iglesia católica, esta diócesis debe estar en plena comunión con el Sucesor de Pedro, con el Papa de Roma, hoy con el Papa Francisco. Comunión de fe, comunión de amor y comunión de disciplina, es decir, como discípulos de Cristo.

 

Esta diócesis de Córdoba incluye 232 parroquias, unos 300 curas, 70 seminaristas (50 mayores y 20 menores), unos 800 religiosos/as que atiendes múltiples instituciones, miles y miles de fieles laicos en los distintos ámbitos: parroquias, movimientos y comunidades, cofradías y hermandades, grupos de espiritualidad religiosa. La diócesis de Córdoba es una diócesis viva, llena de vitalidad cristiana en su constante tarea de catequesis y transmisión de la fe, de participación en los sacramentos (Misa dominical en todas las parroquias, frecuencia de sacramentos, piedad popular, etc.) y de caridad para con los pobres, los enfermos y los excluidos.

En la crisis que acabamos de pasar (aún no superada del todo), la diócesis de Córdoba a través de sus Cáritas parroquiales y diocesana y a través de otras muchas instituciones de Iglesia ha estado y sigue estando cerca de los pobres, llegando incluso a dar de comer a doscientas mil personas durante una larga temporada, eso sin contar las múltiples atenciones de todo tipo, en actitud de escucha, de servicio, de acompañamiento. Qué hubiera sido de nuestra sociedad, tan apretada por todos lados, sin la presencia de la Iglesia y de los católicos. La Iglesia, por tanto, no es un parásito de esta sociedad, sino uno de sus principales bienhechores.

La Iglesia existe para evangelizar y la diócesis de Córdoba tiene esa razón de ser. Anunciar a Jesucristo con obras y palabras, con el testimonio y con la vida, con el anuncio y la catequesis, con obras de caridad poniéndose al nivel de la gente más humilde. Lo mejor que ha podido suceder en nuestras vidas es haber conocido a Jesucristo, disfrutar de su perdón y de su misericordia, aprender de él la solidaridad con los que sufren y la actitud de salida en busca de los pecadores. Y queremos anunciarlo a todos, decirlo alto y claro a todos, para que todos puedan disfrutar de ese gozo que sentimos los que nos hemos encontrado con él.

Esta Iglesia, esta diócesis hemos de sostenerla entre todos, porque es nuestra. No contamos ya con ningún patrimonio oculto ni con ninguna renta periódica, sólo nos queda la aportación voluntaria de los fieles a través de donativos y legados, suscripciones periódicas o señalando la X en la declaración de la renta. La Iglesia diocesana hemos de sostenerla entre todos. Las administraciones públicas nos ayudan cada vez menos, aunque somos ciudadanos de pleno derecho, que pagamos todos los impuestos como cualquier ciudadano y tenemos derecho a ser ayudados en tantas obras buenas que la Iglesia realiza para bien de la sociedad.

Por eso, vamos progresando en la buena gestión de los recursos que tenemos, en la rendición de cuentas con total transparencia por parte de todas las instituciones de Iglesia, en la corresponsabilidad y participación de todos. “Somos una gran familia CONTIGO”, es el lema para este año. Tú eres parte importante en esta familia. Todos y cada uno somos importantes en esta familia. Tú, ¿has recibido algo de la Iglesia en algún momento de tu vida (sacramentos, catequesis, acompañamiento en momentos cruciales, etc.)? Sé agradecido, colaborando con tu aportación. Somos Iglesia diocesana, gracias por todo.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández González
Obispo de Córdoba

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