El Obispo bendice la restauración del retablo mayor de la parroquia de Nuestra Señora del Castillo de Fuente Obejuna
El retablo de la parroquia de Nuestra Señora del Castillo de Fuente Obejuna luce en todo su esplendor. Tras un intenso proceso de restauración, esta obra del siglo XVI ha corrido a cargo del restaurador Martín Zamora y ha supuesto un coste superior a 40.000 euros.
El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, acudió el pasado domingo al templo para bendecir e inaugurar el retablo, destacando que la recuperación del patrimonio artístico es también una oportunidad para renovar la fe y descubrir la belleza como reflejo de Dios.
El prelado agradeció el esfuerzo de todas las personas e instituciones que han hecho posible la restauración, subrayando que «el bien, la verdad y la belleza son ventanas que nos abren a Dios». En este sentido, afirmó que la contemplación del retablo restaurado no solo enriquece el patrimonio de la parroquia, sino que ayuda a los fieles a elevar la mirada hacia el Señor.
Partiendo del Evangelio proclamado, el obispo recordó que Jesucristo invita a sus discípulos a situar el amor a Dios por encima de cualquier otro afecto. Explicó que este mandato no resta importancia al amor por la familia, sino que lo fortalece y le da su auténtico sentido, ya que el amor a Dios nunca es un obstáculo para amar a los demás, sino el fundamento que sostiene todos los demás amores.
Durante su reflexión también destacó que el seguimiento de Cristo implica asumir la cruz, entendida no solo como el sufrimiento o las dificultades de la vida, sino como una entrega generosa al servicio de los demás. Frente a una cultura centrada en el propio bienestar, animó a los fieles a optar por una vida marcada por la solidaridad, la entrega y la coherencia con las promesas del bautismo.
Asimismo, el pastor de la Diócesis invitó a los presentes a mantener viva la solidaridad con quienes sufren, recordando especialmente a las víctimas de las tragedias que afectan a distintos pueblos, y animó a la comunidad parroquial a contemplar el retablo restaurado no solo como una obra artística, sino como una catequesis que muestra «la belleza del Evangelio tallada en madera policromada».
Historia del retablo
El retablo mayor de la iglesia de Nuestra Señora del Castillo de Fuente Obejuna es una obra de estilo plateresco realizada en madera dorada y policromada. Aunque se desconoce la fecha exacta en que fue realizado, algunos autores aseguran que podría haber sido tallado entre los años 1523 y 1537, ya que en una de las claves de la bóveda de la capilla mayor que lo cobija está colocado el escudo de armas de fray Juan Álvarez de Toledo, que fue obispo de Córdoba en esos años y que posteriormente llegaría a ser cardenal.
Para algunos expertos, contiene numerosas similitudes con algunos retablos de las escuelas de los célebres escultores Damián Forment y Pedro Berruguete. Consta de cuatro cuerpos que se subdividen en cinco calles, separadas con pilastras coronadas por capiteles corintios.
En el retablo, hay 18 hornacinas cuadradas con relieves en su mayoría, aunque otras albergan esculturas exentas de una calidad algo inferior.

