Inaugurado un nuevo Año Judicial en la Diócesis

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Inaugurado un nuevo Año Judicial en la Diócesis

El Obispo, el Vicario judicial y el Vicario general fueron los encargados de la sesión inaugural

La inauguración del Año Judicial del Tribunal Eclesiástico de Córdoba tuvo lugar la tarde del 23 de febrero en el salón del trono del Palacio Episcopal. Comenzó el acto monseñor Demetrio Fernández, a continuación Antonio Morales, Vicario judicial, presentó el informe sobre el estado y la actividad del Tribunal Eclesiástico de Córdoba durante 2020. De la lección inaugural se encargó el Vicario general, Antonio Prieto, con una conferencia titulada “La conciencia como criterio de moralidad”.

Monseñor Demetrio Fernández comenzó mostrando su alegría porque “se renueva la edad de los ministros del Tribunal Eclesiástico”. El prelado tuvo muy presente el discurso que el Papa Francisco dirige a la Rota Romana al comienzo del año civil y pidió que sea pauta para los que trabajan ante el Tribunal. En el mismo el Sumo Pontífice invita a “que veamos la perspectiva pastoral y personal de las personas que están detrás de los papeles”. Normalmente la persona que acude a demandar justicia al Tribunal Eclesiástico “ha recorrido un camino de sufrimiento”. El Obispo se reiteró en las palabras del Papa que ha pedido que “caminemos hacia la gratuidad de los procedimiento” y ha mostrado su alegría con el procedimiento rápido.

En la presentación del informe sobre el estado del Tribunal de Córdoba durante el pasado 2020, el Vicario judicial, Antonio Morales, comenzó exponiendo que “la situación generada por la pandemia ha repercutido negativamente en el desarrollo de la actividad judicial, especialmente cuando el Gobierno de España, con fecha 14 de marzo de 2020, declaró el Estado de Alarma en todo el territorio español, siendo necesario proceder al cierre temporal de las oficinas y a la interrupción de todos los plazos procesales hasta el 7 de mayo”. El Vicario continuó aclarando que “a partir de ese momento el Tribunal Diocesano de Córdoba restableció gradualmente su actividad”. La situación “ha influido en el número de demandas presentadas y admitidas situándose en 26, la mayor parte de ellas introducidas en el último trimestre del año. Siendo reseñable que todas ellas han sido tramitadas por el proceso ordinario a excepción de un escrito de demanda que ha seguido el procesó más breve coram episcopo” apuntó.

Gracias al esfuerzo de los ministros del Tribunal este año se han emitido más sentencias que en años anteriores, treinta y cinco en total, de las cuales treinta y una a favor de la nulidad de matrimonio y cuatro a favor del vínculo. Antonio Morales, al igual que el Obispo recordó la petición del Papa Francisco de acelerar los procesos y de conseguir la gratuidad de los mismos.

El plan pastoral de la Diócesis en el proceso de acompañamiento de los fieles, después de una ruptura matrimonial o un divorcio, se ha establecido en tres ámbitos de actuación, tal y como explicó el Vicario judicial. El primero de ellos en la propia parroquia o en las realidades eclesiales más inmediatas donde se ofrecen cursos de formación específicos para agentes de pastoral. Por otro lado están los centros de orientación familiar. Y por último, el Tribunal Eclesiástico.

Respecto a la gratuidad del proceso el Tribunal ha avanzado a través del reglamento interno aprobado por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, en 2016, en el que se redujeron las tasas al cincuenta por ciento y se creó un sistema de reducción de costas y patrocinio gratuito que funciona gracias al compromiso de los abogados que van haciéndose cargo de este tipo de casusas, apuntó Morales. Durante 2020 el cuarenta y cinco por ciento de las causas han gozado de este beneficio.

Actualmente en el Tribunal Eclesiástico se encuentran habilitados cincuenta y siete letrados que prestan representación y asistencia técnica a las partes privadas que intervienen en los procesos, y once peritos psicólogos y psiquiatras que ayudan a los jueces en su discernimiento sobre la existencia o inexistencia del vínculo conyugal. Como novedad, a finales del 2020 el Obispo designó un asesor jurídico-pastoral con el fin de coordinar a nivel práctico y efectivo el Tribunal así como de lograr un mayor acompañamiento a los fieles que tienen dudas acerca de la validez del matrimonio.

La inauguración continuó con la lección inaugural por parte de Antonio Prieto, Vicario general, bajo el título “La conciencia como criterio de moralidad”, en la que trató la conciencia moral, dentro de la teología moral.

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