Las Hermandades y Cofradías de la diócesis celebraron sus respectivos Vía Crucis a pesar de la pandemia

Diócesis de Cádiz-Ceutahttps://www.obispadocadizyceuta.es/
La diócesis de Cádiz y Ceuta es el resultado de la unión de la Gadicensis y Septensis bajo un único obispo titular, proceso que se inició en 1857 y culminó en 1933. Es sufragánea de la Archidiócesis de Sevilla y no tiene enclaves territoriales en otras diócesis ni de otras en su demarcación.

Fotografía cortesía Julio González

La Catedral de Cádiz acogió el pasado lunes el rezo piadoso, presidido por el obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza Boy.

Las hermandades y cofradías gaditanas participaron, un año más, en el rezo del Vía Crucis, el acto que inicia oficialmente la Cuaresma en la ciudad. Un acto que en este 2021 ha estado marcado por la pandemia y por las limitaciones establecidas para evitar la expansión del coronavirus.

La primera de las novedades fue el traslado de la imagen que presidía el rezo, el Santísimo Cristo de la Piedad. El crucificado no fue trasladado de forma pública por las calles de la capital gaditana. El trasladado fue privado y se realizó la tarde-noche del domingo.

En segundo lugar, el horario. Siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias y del propio Obispado, el acto se adelantó a las 18.30 horas, con el propósito de finalizar antes de las 20 horas, como así fue.

En tercer lugar, la celebración. La imagen del Cristo de la Piedad no fue portado por la Catedral de Cádiz mientras se rezaba el Vía Crucis. El Señor ocupó el centro del altar mayor de la Catedral de Cádiz mientras que los asistentes, 240, ocupaban el asiento asignado por el Consejo de Hermandades y Cofradías.

Y por último, la temática. Por primera vez, la Permanente decidía dedicar el rezo piadoso a un acontecimiento, en este caso, a las personas que, de una manera u otra, han sufrido la COVID-19. Así, se eligió de lectores de las estaciones a miembros de los cuerpos de seguridad del Estado, sanitarios, el capellán del Hospital Universitario Puerta del Mar, familiares de víctimas del COVID- 19. Las meditaciones, tras finalizar la lectura de cada una de las estaciones, también versaba sobre la pandemia.

En estos difíciles momentos Mons. Rafael Zornoza afirmó que «queremos seguir hoy a Cristo en los sufrimientos de la vida, en tiempos de tantos interrogantes y angustias, en esta providencial Cuaresma. Seamos, pues, gente comprometida en servir y en volver a Dios, tan olvidado por muchos que le han abandonado y ahora se sienten aún más abandonados sin Él. Volvamos a nosotros mismos, a nuestro interior, viviendo esta circunstancia dramática como oportunidad de renacer, por gracia, en la fe, para así ser auténticos portadores de ayuda, ánimo y consuelo».

Así, el acto finalizó con la bendición del obispo de la Diócesis, no sin antes realizar una reflexión tras el rezo del Vía Crucis recordando el momento que estamos viviendo de dolor y desazón; de desconsuelo para muchas personas, pero siempre teniendo presente a Jesús y con la esperanza de la Resurrección, porque “el Señor el Luz”.

San Fernando

Por su parte, en San Fernando, el acto penitencial organizado por el Consejo de Hermandades y Cofradías se llevó a cabo en la Iglesia Mayor Parroquial y, por primera vez, no estuvo presidido por la imagen titular de una cofradía sino por la reliquia del Lignum Crucis que venera la hermandad del Santísimo Cristo de la Vera Cruz.

Chiclana

Y en Chiclana, la Iglesia Mayor, acogió el encuentro religioso, queestuvo presidido por la imagen del Cristo del Perdón, ya que la crisis sanitaria impidió el traslado por la vía pública de la imagen del Señor del Amor, titular que en principio iba a protagonizar dicho acto con motivo del décimo aniversario de su llegada a la ciudad.

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