
La Diócesis de Almería ha acogido los pasados días 13 y 14 de febrero de 2026 la visita de responsables de la Pastoral del Trabajo y de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española, en un gesto de cercanía hacia la realidad que viven y trabajan las personas migrantes en la provincia. La iniciativa, propuesta meses atrás por la Dirección nacional de Pastoral Obrera, fue acogida con disponibilidad por la Iglesia diocesana, que organizó un completo programa de encuentros y visitas.
La delegación estuvo integrada por Mons. Abilio Martínez Varea, obispo responsable de Pastoral del Trabajo; Fernando Redondo, director del Departamento de Migraciones; Antonio Aranda López, director del Departamento de Pastoral del Trabajo; y Gonzalo Ruiz, director del Secretariado de Pastoral Obrera y del Trabajo de Andalucía. Fueron recibidos por nuestro obispo, D. Antonio Gómez Cantero, junto a los responsables diocesanos de Migraciones y Pastoral del Trabajo y sus respectivos equipos.
Encuentro con entidades y visita a los asentamientos
La jornada del viernes comenzó en el Seminario Diocesano con una amplia reunión en la que participaron una veintena de entidades, asociaciones, congregaciones e instituciones —eclesiales y civiles— que trabajan con personas migrantes. El encuentro permitió compartir proyectos, analizar dificultades y constatar los principales retos, entre ellos los problemas de empadronamiento, la precariedad laboral y la situación de los asentamientos.
Posteriormente, los participantes visitaron Pueblo Blanco y la Casa Arrupe, del Servicio Jesuita a Migrantes, donde conocieron de primera mano la labor de acogida y acompañamiento que allí se realiza. La jornada continuó con la visita a asentamientos en la zona de Atochares, pudiendo dialogar con personas que viven en condiciones de gran vulnerabilidad y conociendo sus condiciones de vida.
Por la tarde tuvo lugar uno de los momentos más significativos de la visita: el encuentro con trabajadores y trabajadoras migrantes de diversas nacionalidades, quienes compartieron sus historias de vida, los procesos migratorios vividos, las dificultades para acceder a empleo y vivienda dignos, así como el sufrimiento provocado por la separación familiar. También expresaron su gratitud por el acompañamiento recibido desde distintas instituciones de la Iglesia, que les ha ayudado en su proceso de integración.
Claves pastorales y compromisos de futuro
El sábado, en la Casa de Espiritualidad de Aguadulce, se celebró una reunión conjunta de los equipos diocesanos de Pastoral del Trabajo y Migraciones con los representantes de la Conferencia Episcopal.
Entre las líneas de acción señaladas de cara al futuro, se destacó la conveniencia de crear una mesa de trabajo estable entre las distintas entidades que intervienen en este ámbito, así como promover una mayor implicación de las administraciones públicas. Igualmente, se subrayó la necesidad de reforzar el trabajo en torno al empadronamiento, la vivienda y la regularización administrativa de las personas migrantes.
Asimismo, se puso de relieve la importancia de seguir impulsando procesos de acompañamiento integral, desde una perspectiva no paternalista, que favorezca la autonomía y la dignidad de las personas. Junto a ello, se consideró fundamental fortalecer la comunicación y la sensibilización social, especialmente entre los jóvenes, dando a conocer la realidad que viven tantas personas migrantes en nuestra provincia.

