
El Santuario Diocesano del Saliente acogió este lunes la tradicional convivencia de final de curso del clero almeriense, una cita que reunió a numerosos sacerdotes de la diócesis junto a nuestro obispo D. Antonio Gómez Cantero para compartir una jornada de oración, formación y fraternidad.
La jornada comenzó con la acogida de los participantes por parte de las Camareras de Nuestra Señora de los Desamparados del Buen Retiro del Saliente Coronada, que ofrecieron un sencillo refrigerio en el claustro del santuario. Posteriormente, los sacerdotes se trasladaron a la capilla para un tiempo de adoración al Santísimo Sacramento y la celebración de la Hora Intermedia, dirigida por el Delegado Episcopal para el Clero, D. Francisco Jerónimo Ruiz Gea. El encuentro concluyó con una oración a la Santísima Virgen mediante el canto de la antífona Bajo tu amparo.
La convivencia continuó con un momento cultural en la biblioteca del santuario. Allí, el rector, D. Antonio Jesús María Saldaña Martínez, presentó su libro Claudio Sanz y Torres. Obispo de Almería. Asimismo, se dio a conocer la publicación de la miscelánea Bartolomé Marín Fernández (1925-2010). Centenario de un sacerdote e intelectual almeriense, con la colaboración del canónigo D. Manuel Pozo Oller.
Uno de los momentos más esperados fue la visita guiada al templo renovado del Santuario del Saliente. Nuestro obispo explicó a los sacerdotes los trabajos realizados, el significado de las nuevas pinturas de inspiración apocalíptica y las capillas dedicadas a san Antonio de Padua y al beato Juan Ibáñez. Durante el recorrido destacó el valor artístico y pastoral de la intervención realizada, calificando el santuario como «la mayor obra de arte de la Diócesis».
La convivencia concluyó con un almuerzo fraterno en la Hospedería-Restaurante Virgen del Saliente. Aprovechando la cercanía de la festividad de san Antonio, las Camareras felicitaron a nuestro obispo y le hicieron entrega de varios obsequios. D. Antonio agradeció el gesto y dirigió unas palabras de cercanía y ánimo a quienes, con su servicio generoso, colaboran en el cuidado y la vida del santuario.

