
Por sorpresa, sólo con la complicidad del párroco D. Manuel Navarro, nuestro obispo Antonio se presentó el pasado domingo, 23 de julio, en la pequeña iglesia de los Cortijos de Marín para celebrar la misa dominical. Los feligreses no daban crédito de quien entraba y saludaba cordialmente. En el altar, concelebraron junto al obispo, el párroco y el padre Alí, uno de los misioneros de África que colabora en el catecumenado de adultos para africanos.
Después de la Santa Misa, la comunidad tuvo un tiempo para saludar al prelado y éste pudo conocer un poco más la realidad socio-religiosa de este barrio roquetero. La foto final con todos los presentes puso fin a una visita que no olvidarán y que supone un estímulo para la vida parroquial.