La parroquia de Alcolea vivió el pasado domingo, 14 de junio, una jornada de especial gracia con la solemne consagración del pueblo al Sagrado Corazón de Jesús. El acto tuvo lugar a las 19:30 horas en el Cerro de la Cruz, donde se ha erigido un monumento dedicado al Corazón de Cristo, signo visible de la fe de este pueblo y de su deseo de ponerse bajo su amparo y protección.
Esta celebración ha sido el fruto de un intenso camino espiritual recorrido por la comunidad parroquial a lo largo de todo el curso pastoral. Durante estos meses, los fieles han participado en diversas actividades de formación y en numerosos momentos de adoración ante el Santísimo Sacramento, preparando así sus corazones para este acontecimiento tan significativo en la vida de la parroquia.
Como preparación inmediata, del 9 al 11 de junio se celebró un triduo en honor al Sagrado Corazón de Jesús. Las meditaciones estuvieron a cargo D. Raúl del Águila Gázquez, párroco de Dalías y Celín; de D. Francisco Hidalgo Rivas, párroco de Monturque y Moriles, de la diócesis de Córdoba; y D. Juan Daniel López Fernández, párroco de Santa María del Viso, en La Mojonera, quienes ayudaron a los fieles a profundizar en el amor de Cristo manifestado en su Sagrado Corazón.
La celebración del domingo congregó a numerosos vecinos de Alcolea y a fieles procedentes de comunidades cercanas. La Solemne celebración de la Eucaristía, presidida por el párroco D. Manuel Jesús Piedra Giménez, comenzó con la bendición del monumento al Sagrado Corazón de Jesús, y fue solemnizada por el coro parroquial.
Al término de la Eucaristía tuvo lugar la exposición del Santísimo Sacramento. En un clima de profundo recogimiento y oración, el párroco realizó, en nombre de toda la comunidad parroquial, el acto de consagración de Alcolea al Sagrado Corazón de Jesús, confiando al Señor las familias, los enfermos, los niños, los jóvenes y todos los habitantes del municipio. Seguidamente impartió la bendición con el Santísimo a los numerosos fieles congregados a los pies del monumento.
Antes de concluir la celebración, el párroco expresó su agradecimiento a todas las personas que han colaborado con su trabajo, esfuerzo y generosidad para hacer posible este proyecto, así como al Ayuntamiento de Alcolea por su cercanía y colaboración en una iniciativa que ya forma parte de la historia reciente del municipio.


