Cada 6 de noviembre, la Iglesia en España celebra la memoria de los mártires del siglo XX, hombres y mujeres que dieron su vida por fidelidad a Cristo durante la persecución religiosa que tuvo lugar en España entre 1931 y 1939. Obispos, sacerdotes, seminaristas, religiosos, religiosas y laicos que, en circunstancias muy difíciles, permanecieron fieles a su fe hasta entregar la vida.
Con motivo de esta jornada, el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, presidirá mañana, viernes 6 de noviembre, a las 19 horas, una Eucaristía en la Cripta de la Catedral de Jaén, en memoria de los mártires.
Entre ellos se encuentra san Pedro Poveda, sacerdote diocesano, fundador de la Institución Teresiana y natural de Linares. También, se recuerda de manera especial al beato Manuel Basulto Jiménez, Obispo de Jaén, y a sus compañeros mártires.
La memoria de los mártires ocupa un lugar destacado en la historia reciente de la Iglesia de Jaén. El pasado 13 de diciembre de 2025, la Diócesis vivió uno de los acontecimientos más importantes de los últimos años con la beatificación de 124 mártires jiennenses del siglo XX. La celebración tuvo lugar en la Catedral y estuvo presidida por el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, en representación del papa León XIV.
Los nuevos beatos pertenecen a dos causas de martirio: Manuel Izquierdo Izquierdo y 58 compañeros, y Antonio Montañés Chiquero y 64 compañeros. En total, 124 hombres y mujeres que dieron su vida por fidelidad a Cristo durante la persecución religiosa y cuyo testimonio forma ya parte de la memoria de nuestra Iglesia diocesana.
Los mártires del siglo XX en España
Según los datos actualizados por la Oficina para las Causas de los Santos de la Conferencia Episcopal Española, son ya 2.404 los mártires del siglo XX en España que han sido beatificados y 11 los que han sido canonizados. Además, otros 3.040 se encuentran en proceso de beatificación, agrupados en 48 causas.
La Eucaristía de mañana será una ocasión para recordar a estos testigos de la fe, dar gracias por su entrega y encomendar a su intercesión a nuestra Iglesia diocesana.

