
Las parroquias de San Andrés de Fondón y de la Encarnación de Laujar de Andarax vivieron este domingo, 25 de octubre, una jornada dedicada a las misiones, con la participación de tres misioneros que compartieron sus experiencias de evangelización en distintos lugares del mundo.
Los delegados diocesanos de Misiones, María Ángeles Jordán y José Miguel Moreno, acompañaron a dos misioneras procedentes del Congo y Filipinas y al padre Joaquín, salesiano misionero en la Patagonia, en su visita a ambas comunidades parroquiales. La iniciativa se enmarca en las actividades del mes de octubre, dedicado especialmente a la misión.
La primera parada fue la parroquia de San Andrés de Fondón, donde el padre Joaquín presidió la Eucaristía, concelebrada por el párroco. Durante la acción de gracias, la misionera procedente de Filipinas compartió su testimonio de entrega y servicio, acercando a los fieles la realidad de la Iglesia en los territorios de misión.
Posteriormente, los participantes se trasladaron a Laujar de Andarax, donde el encuentro comenzó en la plaza del Ayuntamiento con el rezo del Ángelus, dirigido por el párroco, D. Manuel Jesús Piedra Giménez. Los delegados diocesanos agradecieron la acogida y expresaron su alegría por regresar a una localidad con la que mantienen vínculos personales.
Desde la plaza partió una procesión hasta la iglesia parroquial de la Encarnación, acompañada de cantos misioneros. Los niños tuvieron un especial protagonismo, portando la imagen de la Virgen del Rosario de Fátima, una pancarta con el lema de este año, «Uno en Cristo, unidos en la misión», y cinco banderas de colores que representan los cinco continentes.
Ya en el templo, el párroco presidió la Eucaristía, concelebrada por el padre Joaquín. Durante la homilía, el salesiano habló de su vocación sacerdotal y misionera y compartió algunas experiencias de su labor evangelizadora en la Patagonia. Al finalizar la celebración, la misionera procedente del Congo ofreció su testimonio, destacando la importancia de la generosidad, la cercanía y el servicio a las personas más necesitadas.
La jornada concluyó con la entrega de una cruz misionera y un pin con el lema de este año a todos los niños y niñas presentes. Un gesto con el que se quiso recordar que la misión también se vive en los ambientes cotidianos, en la familia, la escuela y entre los amigos.
Las celebraciones de Fondón y Laujar de Andarax han permitido acercar a ambas comunidades la experiencia de quienes anuncian el Evangelio en otros países y recordar que la tarea misionera es una responsabilidad compartida por todos los bautizados.

