La comunidad cristiana de Graena celebró este domingo, 13 de septiembre, la fiesta del Santo Cristo, una de las devociones más queridas y arraigadas entre sus vecinos. La celebración, vinculada tradicionalmente al 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, se adelantó este año al domingo para facilitar la participación de los fieles. Ante el antiguo y gran crucifijo que preside la iglesia de Santa María de la Anunciación, generaciones de vecinos han puesto sus alegrías, preocupaciones, sufrimientos y esperanzas, manteniendo viva una fe que forma parte de la historia de este pueblo.
La fiesta coincidió con el XXIV Domingo del Tiempo Ordinario, cuyo Evangelio presenta una de las enseñanzas más exigentes de Jesús: el perdón. «¿Cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano?», pregunta Pedro. Y Jesús responde: «Setenta veces siete». Durante la homilía se invitó a los fieles a reconocer primero cuánto perdón hemos recibido de Dios para poder ofrecerlo también a los demás. Perdonar no significa justificar el mal ni negar las heridas, sino impedir que aquello que nos ha hecho daño termine llenando nuestro corazón de resentimiento.
La presencia del Santo Cristo dio una fuerza especial a este mensaje. El Evangelio nos enseña a perdonar y la Cruz nos muestra cómo. Ante Cristo crucificado descubrimos un amor que llega hasta el extremo y que, incluso en medio del sufrimiento, es capaz de decir: «Padre, perdónalos». La Cruz recuerda así que el amor de Dios es más grande que nuestro pecado y que ninguna herida tiene por qué tener la última palabra cuando se coloca en las manos del Señor.
La celebración estuvo acompañada por la cercanía y alegría de su párroco, Gerardo José Rodríguez Pérez, que saluda y acoge a los fieles con la sencillez y cordialidad propias de su Nicaragua natal, hoy puesta al servicio de la comunidad que lo recibe. La fiesta del Santo Cristo se convirtió así en un encuentro de fe y fraternidad, pero también en una invitación a seguir construyendo una comunidad donde haya espacio para la misericordia, el perdón y la esperanza. Que el Santo Cristo de Graena siga mirando a su pueblo y ayudándole a descubrir que, detrás de la Cruz, siempre hay un amor que no se cansa.
Don Gerardo José Rodríguez Pérez.
Administrador Parroquial de Cortes, Graena y Los Baños de Graena.

