El sacerdote diocesano, Antonio Gil, nos desea unas felices vacaciones en la última columna del curso
Dos grandes fiestas cierran litúrgicamente el mes de julio: la de Santiago Apóstol, patrono de España, y la de los santos Joaquín y Ana, padres de la Virgen María, en la que celebramos el “día de los abuelos”. “Patrono”, bien lo sabemos es “defensor”, pero también “modelo, muestra, molde, guía, pauta…”.
San Juan Pablo II nos dejó una bellísima exaltación de Santiago: “Ábrenos, predicador de las Españas, a la verdad que aprendiste de los labios del Maestro. Danos, testigo del Evangelio, la fuerza de amar siempre la vida. Ponte tú, Patrón de los peregrinos, al frente de nuestra peregrinación. Contigo, Santiago Apóstol y Peregrino, queremos enseñar a las gentes de Europa y del mundo, que Cristo es hoy y siempre, el Camino, la Verdad y la Vida”.
Y celebrando el “día de los abuelos”, recordamos algunos anhelos, del “Canto del anciano”, que nos ofreció el papa Francisco. Es muy hermoso y emotivo, identificándose él mismo con los ancianos: “Dichosos los que me miran con simpatía. Dichosos los que comprenden mi lento caminar. Dichosos los que hablan en voz alta para minimizar mi sordera. Dichosos los que estrechan con calor mis manos temblorosas. Dichosos los que me regalan parte de su tiempo. Dichosos los que se acuerdan de mi soledad. Dichosos los que alegran los últimos años de mi vida”.
¡Felices vacaciones, “combinando descanso con gestos pastorales”, como nos ha sugerido el papa León XIV!

