El pasado sábado, 27 de junio, la comunidad parroquial de Torreperogil vivió una jornada de encuentro, fraternidad y esperanza con la visita de diez internos del Centro Penitenciario de Jaén II. Los acompañaban tres voluntarios de la Pastoral Penitenciaria y José González, Capellán que desarrolla su ministerio en el centro penitenciario.
A su llegada, en torno a las 10:30 de la mañana, fueron recibidos con gran cariño por una veintena de laicos pertenecientes a distintos grupos parroquiales y por nuestro párroco, D. Facundo. La jornada, organizada por el grupo de Cáritas Parroquial, comenzó con un desayuno compartido que favoreció un ambiente cercano y cordial desde el primer momento.
Tras este primer encuentro, los visitantes pudieron conocer algunos de los lugares más representativos de nuestro pueblo. El recorrido incluyó la visita a las Torres Oscuras, el Templo Parroquial de Santa María y las Minas del Agua, descubriendo así parte del patrimonio histórico y religioso de Torreperogil.
A continuación, todos compartieron un agradable momento juntos, disfrutando de la comida en un clima de convivencia y sencillez. Después tuvo lugar una intensa y enriquecedora tertulia, en la que se intercambiaron experiencias, reflexiones y testimonios de vida. Fue un momento especialmente significativo, que permitió estrechar lazos y recordar que la dignidad de cada persona está siempre por encima de cualquier circunstancia.
La jornada concluyó con la celebración de la Eucaristía, centro y culmen del encuentro, en la que todos participaron con recogimiento y gratitud. Tras la misa llegó el momento de la despedida, marcada por los abrazos, el agradecimiento mutuo y el deseo de volver a encontrarse.
También hubo un intercambio muy significativo a la Pastoral Penitenciaria se le entregamos un cuadro de la Virgen (copia del que el Papa León XIV recibió en la cárcel de Brians -Barcelona, con la frese “Dios te ama como eres, pero te sueña mejor”. Y de la Pastoral recibimos un diploma de agradecimiento al Equipo de Caritas que hemos organizado esta convivencia de importantes experiencias para todos, nos ayuda a ellos y a nosotros acercarnos a la realidad de las personas que por errores viven privados de libertad.
Fue, sin duda, un día en el que la acogida, la fraternidad y la misericordia se hicieron visibles, recordándonos que el Evangelio cobra vida cuando somos capaces de abrir nuestras puertas y nuestros corazones a los demás.
Cáritas Parroquial de Torreperogil

