

Con motivo del nombramiento del padre Patricio como obispo de Danlí, en Honduras, el pueblo de Huéneja, orgulloso y emocionado de tener un paisano obispo y que desarrolla una labor fantástica como misionero en una de las zonas más pobres de Honduras, ha brindado un homenaje a Patricio el pasado fin de semana.
La primera parte de ese homenaje tuvo lugar el sábado 20 de junio, en el ayuntamiento de Huéneja. Allí, el alcalde citó a Patricio para expresarle el reconocimiento por parte de su pueblo. El señor alcalde manifestó el orgullo que sentían por el nombramiento como obispo y por la misión que desarrolla. Además, se le hizo el regalo de una casulla y se le invitó a que firmara en el libro de honor del Ayuntamiento. Asistieron el alcalde, los concejales y algunas personas del pueblo. Fue un momento muy emocionante, en el que el alcalde manifestó el apoyo al padre Patricio en su tarea misionera.
Al día siguiente, el domingo 21, ese reconocimiento se trasladó a la parroquia, donde Patricio presidió la Eucaristía. Al finalizar, se le entregó una cruz pectoral como regalo de parte de todo su pueblo. Se recordó que Huéneja es un pueblo misionero, que cuenta con San Francisco Serrano como primer misionero, pero también con otros del pueblo y, por supuesto, con el padre Patricio. Tras su decisión de marcharse a uno de los países más pobres del mundo, el pueblo de Huéneja comenzó a apoyar su tarea misionera. Y pronto, ese apoyo se extendió por buena parte de España, con la creación de grupos de ayuda por todo el país.
En ambos homenajes se ha felicitado a Patricio, al tiempo que se ha dejado ver que el pueblo de Huéneja se siente muy emocionado por su nombramiento como obispo. También han manifestado sus paisanos que seguirán ayudando su misión y que le pedirán al Patrón, San Francisco Serrano, que le ayude en su nueva tarea como pastor de la diócesis hondureña de Danlí.
Antonio Izquierdo
Huéneja

