
La Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes vive estos días una intensa experiencia de fe, servicio y fraternidad en el santuario mariano francés. Un total de 72 almerienses participan en esta peregrinación acompañados por nuestro obispo D. Antonio Gómez Cantero, compartiendo jornadas de oración, encuentro y servicio junto a la Virgen de Lourdes.
La expedición almeriense está formada por nueve enfermos, cuarenta voluntarios y una veintena de peregrinos. Entre los hospitalarios destaca la importante presencia de jóvenes, ya que cerca de veinte son menores de veinte años. Durante estos días colaboran en distintos servicios del santuario y del hospital Accueil Notre-Dame, acompañando a los enfermos, ayudando en los comedores, en la cocina, en las salas de atención y en otras tareas necesarias para el buen desarrollo de la peregrinación.
La peregrinación se desarrolla junto a la Hospitalidad de Murcia y cuenta también con la presencia del obispo de Cartagena, D. José Manuel Lorca Planes. La convivencia entre ambas hospitalidades se ha convertido en una valiosa oportunidad para compartir recursos, experiencias y servicios, fortaleciendo la atención a los enfermos y enriqueciendo una experiencia de comunión eclesial que une a las diócesis de Almería y Cartagena.
La peregrinación comenzó con el tradicional acto de presentación ante la Virgen. En este gesto cargado de simbolismo participaron el presidente de la Hospitalidad de Almería, Javier Acosta García, y nuestro obispo D. Antonio. Ante la gruta de las apariciones se ofrecieron distintos elementos representativos de la provincia de Almería, entre ellos aceite de la Almazara de Canjáyar, un mortero de mármol, productos de la huerta almeriense y flores. Además, dos hospitalarios vistieron los trajes tradicionales de refajona y zaragüel, llevando hasta Lourdes una muestra de las tradiciones de nuestra tierra.
A pesar de las altas temperaturas que están marcando estos días la estancia en Lourdes, nuestro obispo D. Antonio ha destacado la belleza de la experiencia que se vive junto a los jóvenes voluntarios y los enfermos. «Hace mucho calor, pero es impresionante contemplar la fe, la alegría y la entrega de nuestros jóvenes hospitalarios. Están viviendo una experiencia extraordinaria de servicio y cercanía a los enfermos», ha señalado durante la peregrinación.
Bajo el lema elegido este año por el santuario, «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo», los peregrinos participan en los principales actos de Lourdes, como el Rosario de las Antorchas, el Vía Crucis, la celebración de la Eucaristía en la gruta y los momentos de adoración al Santísimo. Todo ello en un ambiente de oración, fraternidad y cercanía a quienes viven la enfermedad y el sufrimiento.

