A las 11:10 horas, el Papa abandonará la Plaza del Cristo a bordo de un buggy eléctrico especialmente acondicionado para la ocasión. Durante el trayecto, saludará tanto a los colectivos vulnerables situados en distintos puntos del itinerario como a los que se concentrarán en la vía.

Entre los asistentes se encontrarán representantes de distintas congregaciones religiosas de vida activa y contemplativa, así como miembros de instituciones comprometidas con la atención social. Entre ellos se encontrarán los Franciscanos de Cruz Blanca, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y los residentes del asilo que estas religiosas gestionan, junto a otros colectivos vinculados al acompañamiento de personas mayores, enfermas y en riesgo de exclusión.

La cercana visita del Papa está despertando una profunda ilusión y alegría, especialmente entre nuestros mayores. Muchos reconocen que nunca imaginaron poder vivir un acontecimiento así y se muestran profundamente felices ante la oportunidad de verlo pasar tan cerca de su hogar. Con emoción esperan poder saludarlo y compartir, aunque solo sea por unos instantes, este momento histórico. Como expresaba una residente

del asilo de La Laguna: “Nunca pensé vivir esto. Nosotros estamos muy retirados y, sin embargo, viene a vernos”.

Se trata de situar en el centro de la visita papal a quienes desarrollan una labor social y asistencial fundamental, así como a las personas que más necesitan acompañamiento y atención.