
La pasada semana se celebró el segundo Cursillo de Cristiandad dentro del Centro Penitenciario Botafuegos, en Algeciras, correspondiente al número 521 de la diócesis de Diócesis de Cádiz y Ceuta. La iniciativa contó con la colaboración del sacerdote Lázaro Albar y se enmarca en la labor evangelizadora que el Movimiento de Cursillos de Cristiandad desarrolla en distintos ámbitos de la diócesis.
Desde la organización de Movimiento de Cursillos de Cristiandad han destacado la importancia de poder acercar el mensaje cristiano a las personas privadas de libertad. “Es para nosotros una alegría poder llevar la palabra de Dios y su mensaje a estos hermanos que tanto lo necesitan”, señalaron tras la finalización del encuentro.
Asimismo, los organizadores han agradecido la colaboración prestada por la dirección del centro penitenciario, la pastoral penitenciaria y las oraciones de los miembros del movimiento y de la comunidad cristiana. “El Señor nos ha permitido seguir siendo testigos de la Esperanza”, añadieron.
El Movimiento de Cursillos de Cristiandad es una iniciativa seglar de evangelización centrada en el primer anuncio y dirigida especialmente a personas alejadas de la fe. En nuestra diócesis se celebran anualmente nueve cursillos: tres en Ceuta, tres en la zona de la Bahía de Cádiz y otros tres en el Campo de Gibraltar.
La experiencia de llevar esta actividad al centro penitenciario surgió el pasado año, cuando desde la pastoral penitenciaria se detectó la necesidad de organizar un cursillo en el interior de Botafuegos. Tras los contactos mantenidos con la dirección del centro, en enero de 2025 pudo celebrarse el primer cursillo, dando continuidad ahora a esta segunda edición.

