“El gran desafío que el papa León XIV nos recuerda es que somos una única familia humana que debe ser acogedora con los más necesitados de ayuda”. Así lo expresa el director de la Fundación Canaria El Buen Samaritano, el padre Pepe Hernández.
En Canarias, más de un centenar de jóvenes migrantes han encontrado una oportunidad gracias a la referida fundación. Una organización que nació de un gesto sencillo y hoy se ha convertido en un referente de acogida, integración y dignidad. Con 14 casas abiertas, un equipo de profesionales y decenas de voluntarios, la fundación ofrece mucho más que techo: acompaña a quienes llegan sin nada en su proceso de regularización, formación laboral e inserción en la sociedad.
Además, la fundación, tras dos años y medio de trabajos, inauguró recientemente el Hotel Hogar-Escuela “Baobab”, en el pueblo pesquero de Kayar, en Senegal. Se trata del primer proyecto internacional de la fundación.
Con esta iniciativa, jóvenes senegaleses podrán formarse profesionalmente para tener una oportunidad laboral en su país de origen.

