La tarde de este sábado 9 de mayo, Peñaflor vivió un día histórico con la coronación canónica de Nuestra Señora de Villadiego, durante la celebración de la Eucaristía presidida por monseñor José Ángel Saiz Meneses, arzobispo de Sevilla.
La misa pontifical de coronación celebrada en la Plaza de España de Peñaflor congregó a casi 2.000 personas. En palabras del arzobispo “Peñaflor sabe bien que no celebra solamente una ceremonia, que celebra una historia”. La devoción a Nuestra Señora de Villadiego “hunde sus raíces en siglos de memoria cristiana, y diversas fuentes la vinculan al origen medieval de la población y a la larga permanencia de esta advocación en la vida religiosa del lugar”.
Sobre la coronación canónica, don José Ángel recordó que “es un acto profundamente eclesial”. Destacó que “es la confirmación pública de que una imagen de la Santísima Virgen ocupa un lugar singular en la fe, en la oración, en la historia y en la vida cristiana, en el corazón de un pueblo”. Subrayó que la corona que hoy se impone a Nuestra Señora de Villadiego “no añade nada a la gloria de María en el cielo, porque ella es ya la Mujer revestida de sol, la Madre del Señor, la llena de gracia. Pero sí expresa algo muy serio y muy bello: que este pueblo reconoce en María a su Madre, a su Patrona y a su Reina; y que quiere seguir viviendo bajo su amparo para llegar con fidelidad a Jesucristo y a la vida eterna”.
En esta línea dijo que la coronación “comienza en el corazón de los fieles”, porque “la principal corona de María son sus hijos cuando viven en gracia de Dios. La mayor corona de una patrona son las familias cristianas, los jóvenes limpios de corazón, los ancianos sostenidos por la esperanza, los enfermos que ofrecen su cruz, los sacerdotes fieles, las religiosas entregadas, los niños educados en la fe y un pueblo que no se avergüenza de su condición cristiana”.
Finalmente, monseñor José Ángel Saiz advirtió que coronar a la Virgen “tiene consecuencias para nuestra vida”. Desde este momento “hacemos firme propósito de avanzar con decisión en el camino de nuestra vida cristiana: hemos de crecer en la vida de fe, en la vida de oración, participar en la Eucaristía, recibir el perdón de los pecados en la confesión; hemos de crecer en fraternidad, en generosidad con los pobres y necesitados”. En este sentido “hemos de cuidar nuestra formación cristiana, y cuidar la educación de los niños y jóvenes. Hemos de ser valientes para dar testimonio público de la fe. Si esta coronación no produjera conversión, se quedaría a mitad de camino. Si no engendrara caridad, sería incompleta. Si no fortaleciera la comunión parroquial y la vida sacramental, faltaría lo principal”.
Al término de la misa, Nuestra Señora de Villadiego recorrió las calles del pueblo en procesión extraordinaria.
The post La patrona de Peñaflor, Nuestra Señora de Villadiego Coronada first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

