El pasado sábado 7 de marzo, justo un mes después de la Beatificación de Salvador Valera Parra, el Cura Valera, la comunidad parroquial de Albox peregrinó a Huércal-Overa para conocer más de cerca la historia y los lugares en los que vivió y desempeñó su ministerio el Beato Cura Valera.
El grupo de feligreses fue recibido por el párroco, Francisco Jerónimo Ruiz, y el historiador Pedro Gómez Ballesta, que se encargó de guiarlos por los lugares del Beato Salvador al mismo tiempo que les explicaba su vida y algunas anécdotas que han sido tan bien transmitidas por los huercalenses de generación en generación. Los albojenses pudieron admirar de cerca estos lugares, especialmente el Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, cuya construcción fue solicitada por el Beato Salvador, y su propia casa, en la que se recogían algunos de sus retratos y también escritos y condecoraciones concedidas al Beato a lo largo de los años.
La peregrinación alcanzó su momento culmen en la visita a la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, templo en el que el Beato Cura Valera pasó tanto tiempo celebrando los sacramentos y ayudando a todos los huercalenses, y lugar en el que también se presenciaron grandes milagros como el del incendio que se disipó automáticamente al implorar el Beato la ayuda a la Virgen del cuadro a la que tanto le rezaba.
En la Iglesia Parroquial los albojenses pudieron celebrar la Eucaristía dando muchas gracias a Dios por la pasada Beatificación y adorar su reliquia. El último momento, también muy especial, consistió en la bendición de un lienzo del Beato Cura Valera pintado por el artista Andrés García Ibáñez, que será llevado después al Santuario Diocesano del Saliente, cuyas obras de restauración están en su última fase.


