El pasado sábado 28 de febrero, la Catedral de Cádiz acogió el Vía Crucis de la juventud cofrade, una cita organizada por el Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Cádiz que reunió a un gran número de jóvenes de distintas hermandades de la ciudad.
El acto, celebrado en el primer tramo del tiempo de Cuaresma, estuvo presidido por el deán de la Seo gaditana, el padre Ricardo Jiménez Merlo, quien guió las catorce estaciones del ejercicio piadoso en un ambiente de recogimiento y oración.
Durante el rezo del Vía Crucis, los participantes reflexionaron sobre la Pasión de Cristo poniendo el acento en los más olvidados y vulnerables de la sociedad. Cada estación sirvió como oportunidad para recordar a quienes sufren la soledad, la pobreza o la exclusión, invitando a los jóvenes a vivir una fe comprometida y cercana a las realidades del mundo actual.
La notable participación juvenil evidenció el compromiso de las nuevas generaciones cofrades con la vivencia intensa de la Cuaresma, entendida como un tiempo de preparación, conversión y entrega.
En la oración final, el padre Ricardo exhortó a los jóvenes a acudir a Jesús ante las dificultades propias de esta etapa decisiva de sus vidas. Les animó a contemplar el dolor, como en cada una de las escenas meditadas durante el Vía Crucis, con una mirada de amor y esperanza, recordando que la Resurrección del Señor es la luz que da sentido al sufrimiento y fortalece el camino de fe.

