
El profesor de los centros teológicos diocesanos Daniel Guerrero invita a profundizar en el evangelio de este domingo, 1 de febrero de 2026 (Mt 5, 1-12a).
La sociedad nos ofrece multitud de programas para ser felices. Si entramos en Internet encontraremos las mejores aplicaciones que nos garantizan ser felices e impulsar nuestro bienestar en un tiempo récord. La mayoría de ellas nos ofrecen alcanzar la felicidad centrándonos en nosotros y buscando únicamente nuestro bienestar.
El evangelio de hoy nos ofrece la particular App de la felicidad para el cristiano, porque ser bienaventurado es ser feliz. No olvidemos que Dios nos quiere felices. Así nos lo repite hoy hasta en nueve ocasiones.
Ser bienaventurado implica una felicidad profunda y un bienestar espiritual, no solo una alegría terrenal y pasajera.
Este programa de felicidad nos ofrece una revolución personal: ser pobre en el espíritu, ser manso, limpio de corazón, misericordioso… pero también una revolución social: trabajar por la paz, por la justicia, ser perseguidos e insultados…
La felicidad del cristiano no está solo en la búsqueda de nuestro bienestar, sino también en el bienestar del otro. Haciendo feliz a nuestro prójimo encontramos nuestra felicidad.
¡Mucho Espíritu para utilizar esta App de la felicidad!

