El sistema de abastecimiento de agua en Sevilla y su evolución a lo largo de los siglos han sido ampliamente estudiados desde diferentes disciplinas, dando lugar a numerosas investigaciones históricas.
Las fuentes primarias del Archivo de la Catedral de Sevilla y del Archivo General del Arzobispado, que se remontan a la llegada de Fernando III y al restablecimiento del culto cristiano en la ciudad de Sevilla, han apoyado muchos de estos estudios históricos.
El documento que nos ocupa, recientemente descrito e incorporado a la base de datos ARCAS para su consulta, viene a sumar un aporte más al acervo documental existente, ya trabajado por los investigadores. Se trata de un documento notarial, fechado en septiembre de 1608, en el que Diego del Castillo, escribano del rey y de los Alcázares, da fe del acuerdo tomado por los señores veinticuatro de Sevilla relativo a la construcción de un depósito de agua. En él podemos leer que dicho acuerdo se toma “para poder pagar el costo y gasto de materiales y manufacturas de la obra que se está haciendo y esta mandado hacer en el almacén y caja principal y marcos por do se le reparte y reciben el agua de los Caños de Carmona, las iglesias, monasterios, comunidades y demás personas y casas que la tienen y gozan”. Aunque en el documento no se especifique el emplazamiento exacto de la construcción de dicho depósito, podemos inferir que se encontraría en un lugar cercano al acueducto de los Caños de Carmona al que se refiere. Cabe precisar, que el mencionado acueducto, del que parte de sus vestigios son aún visibles en la calle Luis Montoto, fue la principal vía de abastecimiento de agua hasta la mitad del siglo XIX -según apuntan algunos autores-, siendo considerado una joya de la ingeniería hidráulica.
Seguidamente, podemos leer que “por el dicho repartimiento cupo a la Santa Iglesia Mayor de esta ciudad por catorce pajas de agua”. La paja de agua constituyó la medida básica del diámetro del agujero que se realizaba en el depósito donde se almacenaba el agua y la entrada de la cañería por la que se conduciría ésta.
Para poder conjeturar cómo era el depósito cuya obra se estaba realizando, resultan muy ilustrativos también los bocetos que encontramos en el segundo documento que aportamos, de noviembre de 1618, en el que aparece representado un almacén general del que dimanan las pajas de agua que se dirigirían a las diferentes collaciones: la Magdalena, san Lorenzo, san Vicente, duque de Medina, san Francisco y san Salvador.
Finalmente, las cañerías conducirían el agua a su destino tal y como se puede observar en el plano que también presentamos, realizado en 1642. En él se representan con detalle las cañerías que traían el agua hasta la Catedral de Sevilla y el Palacio Arzobispal, por el Alcázar y el Hospital Real, actual Casa de la Cultura de la Diputación de Sevilla. Será en estos momentos, a mediados del siglo XVII, cuando esta red de cañerías va a alcanzar su máxima dimensión.
Estudiar el repartimiento del agua ha contribuido a que hoy conozcamos mejor aspectos demográficos, culturales, sociales y económicos de Sevilla desde la Edad Media.
María Nieto Lozano
Técnico de Archivos y Bibliotecas de la Institución Colombina
The post El abastecimiento de agua en la Sevilla de 1600 first appeared on Archidiócesis de Sevilla.