El Santo Padre realizará un viaje apostólico a España del 6 al 12 de junio de 2026, respondiendo a la invitación del Rey, Felipe VI y de la Iglesia de España.
Se trata de un acontecimiento de especial relevancia para la Iglesia y la sociedad española. Como ha informado en una nota la Conferencia Episcopal Española, el programa detallado del viaje será dado a conocer próximamente.
Ante este anuncio, la Diócesis vive este tiempo con esperanza, preparándose con ilusión y, sobre todo, con la oración para acoger al Sucesor de Pedro, sabiendo que su presencia será un momento de gracia, comunión e impulso renovado para la vida evangelizadora.
El colegio Inmaculada Niña en Granada ha celebrado con una jornada festiva el aniversario fundacional de la congregación, que inicia su Año Jubilar.
El Colegio Inmaculada Niña en Granada celebró el pasado día 23 con los alumnos, alumnas, familia religiosa y la comunidad educativa su 125 aniversario de la fundación de la congregación Esclavas de la Inmaculada Niña. Esta efeméride les ha valido por parte de la Santa Sede la concesión de un Año Jubilar, que se iniciará de forma solemne en la Eucaristía del domingo 1 de marzo que se celebra en la Catedral a las 12:30 horas, presidida por nuestro arzobispo D. José María.
La jornada festiva con el colegio estuvo “marcada por la acción de gracias, la alegría compartida y la renovación del compromiso educativo y evangelizador”, informó la congregación.
“Desde primera hora de la mañana, la comunidad educativa —alumnado, familias, religiosas y profesorado— se reunió en oración para agradecer el don suscitado en la Iglesia el 23 de febrero de 1901, cuando el Espíritu inspiró al sacerdote almeriense Federico Salvador Ramón y a la joven mexicana Rosario Arrevillaga Escalada un camino espiritual centrado en la contemplación de la infancia de María, la Divina Infantita. De esa experiencia nació un carisma que invita a acoger el abajamiento amoroso de Dios y a vivir en confianza filial”, explicaron.
El momento central de la celebración tuvo un carácter profundamente simbólico y pedagógico. A través de cuatro expresiones —DON, SUEÑO, GRACIA y ENVÍO— se escenificó “la vitalidad de un carisma que no pertenece solo al pasado, sino que sigue configurando el presente”. Los más pequeños ofrecieron gestos de apertura y acogida; los alumnos de Primaria y Secundaria expresaron con signos visibles la huella y la gracia recibidas; y los estudiantes de Bachillerato manifestaron su disponibilidad para llevar a la sociedad lo aprendido en estas aulas.
Las familias, con su participación activa, subrayaron la necesaria alianza entre hogar y escuela en la tarea educativa. Por su parte, las religiosas, con velas encendidas, hicieron memoria agradecida de una presencia fiel que en Granada se concreta en tres comunidades y que forma parte de la vida diocesana desde 1908.
El carisma de las Esclavas de la Inmaculada Niña mantiene hoy su estrecha vinculación con el ámbito educativo, especialmente al servicio de la infancia y de los más vulnerables, haciendo de la escuela un espacio donde cada niño y joven pueda descubrir su dignidad y saberse amado por Dios.
AÑO JUBILAR La celebración de este aniversario marca, además, el inicio de un Año Jubilar concedido por la Santa Sede —por disposición del Papa Francisco a través de la Penitenciaría Apostólica—, que se prolongará hasta el 23 de febrero de 2027.
Durante este tiempo, quienes peregrinen a la capilla de la comunidad Inmaculada Niña en Granada y participen en las celebraciones jubilares podrán obtener la indulgencia plenaria en las condiciones establecidas por la Iglesia de confesión, comunión sacramental y oración por las intenciones del Santo Padre.
La apertura solemne de este Año Jubilar de las Esclavas de Inmaculada Niña tendrá lugar el 1 de marzo, en la Eucaristía que nuestro arzobispo presidirá en la Catedral a las 12:30 horas.
En este 125 aniversario, la congregación invita “a toda la diócesis a sumarse a la acción de gracias y a vivir este tiempo de gracia como una oportunidad para renovar la fe y seguir sembrando, desde lo cotidiano, paz y esperanza”.
El lunes 23 de febrero, las aldeas de Ermita Nueva y Santa Ana vivieron momentos históricos y profundamente emotivos con la llegada de la Virgen de la Cabeza Peregrina, dentro de la Misión Mariana Diocesana “María, Madre en salida”, organizada por la Diócesis de Jaén como preparación al VIII Centenario de la Aparición de la Virgen de la Cabeza. Esta misión lleva la imagen Peregrina por todos los rincones de la provincia, acercando a María a cada parroquia y comunidad, e invitando a renovar la fe y sentir su presencia maternal más cercana que nunca.
Ermita Nueva La Virgen llegó a Ermita Nueva alrededor de las diez de la mañana, siendo recibida con repique de campanas y el rezo de la Salve por numerosos vecinos que aguardaban con emoción su llegada.
En el interior del templo se rezó el Santo Rosario, y muchos fieles ofrecieron flores y velas como muestra de amor y devoción a la Santísima Virgen. La Eucaristía comenzó a las doce del mediodía, con una notable asistencia de fieles, algunos de los cuales interrumpieron incluso su jornada en la campaña de la aceituna para acompañar a la Morenita en este día tan señalado.
Al término de la Santa Misa, la imagen recorrió las calles en una breve pero intensa procesión, arropada por la oración y el cariño de su pueblo. A las 16:00 horas partió hacia La Pedriza, siendo despedida entre cantos, vivas y el rezo de la Salve. Sin duda, fue una jornada de gracia, alegría y profundo regocijo para todos los vecinos.
Santa Ana Ya por la tarde-noche, alrededor de las 19:30 horas, la Virgen de la Cabeza Peregrina llegó a la aldea de Santa Ana, siendo recibida con gran entusiasmo. Se celebró una solemne y emotiva Eucaristía, acompañada por la Cofradía de la Virgen de la Cabeza de Alcalá la Real, la junta directiva de la Hermandad de Santa Ana y San Joaquín, el alcalde pedáneo y numerosos fieles, tanto de la aldea como de otras localidades.
Tras la Santa Misa comenzó una hermosa procesión por las calles de la aldea: abría el cortejo la cruz guía, acompañaban el bacalá de la hermandad, los más pequeños con sus banderas, representantes de hermandades y cofradías, así como autoridades eclesiásticas y civiles. Durante el recorrido también se realizó la venta de pulseras enviadas desde la diócesis como recuerdo de la misión.
Finalizada la procesión, la Virgen quedó expuesta en el templo durante toda la noche, permitiendo a los fieles acercarse en oración. Numerosos devotos rezaron el Santo Rosario y dieron gracias a la Madre de Dios por esta visita tan especial y llena de gracia.
Que la Virgen de la Cabeza Peregrina, hija de los titulares Santa Ana y San Joaquín, proteja siempre a los vecinos, bendiga a sus familias y los ilumine con su luz infinita.
Comunidades parroquiales de Ermita Nueva y Santa Ana
La parroquia de El Salvador se convirtió este fin de semana en el epicentro de la devoción mariana con la llegada de la Virgen de la Cabeza “Peregrina”, en un acontecimiento que quedará grabado en la memoria de los alcalaínos.
En el marco de la preparación para el VIII Centenario de la Aparición de la Virgen de la Cabeza (que se celebrará oficialmente en 2027), la imagen peregrina de la “Morenita” ha iniciado un recorrido histórico por los 97 municipios de la Diócesis de Jaén. Este pasado domingo 22 de febrero, la fe se hizo tangible en las naves de la parroquia de El Salvador, que recibió a la Reina de Sierra Morena con un lleno absoluto y un fervor incontenible.
Una jornada de fe y comunidad
La visita comenzó de madrugada con un emotivo turno de vela, organizado por el Grupo de Oración del Padre Pío de la parroquia de El Salvador, que se prolongó hasta las primeras luces del día, permitiendo a cientos de fieles momentos de oración íntima y recogimiento frente a la imagen.
El punto álgido tuvo lugar a las 11:00 horas con la celebración de una Solemne Eucaristía presidida por el párroco, D. Francisco Daniel Villacañas Moreno, y concelebrada por D. Thomas Munashe Tsikira y D. Juan Ramón Gómez López. El coro rociero de la Hermandad del Rocío de Alcalá la Real, junto con los vivas de los devotos, creó una atmósfera de profunda emoción. Su compañía, sus oraciones y su fervor hicieron de este encuentro un momento de verdadera comunión y alegría mariana.
En nombre de toda la comunidad parroquial de El Salvador, se expresa el más sincero agradecimiento a sacerdotes, autoridades locales, hermandades, cofradías y grupos parroquiales —Grupo de Oración Padre Pío, matrimonios, catequistas, ministros de la comunión, liturgia, coro rociero, Sagrada Familia de Burdeos, Cáritas, grupo de limpieza— y a toda la comunidad cristiana de Alcalá la Real por su presencia y participación en esta misa romera, celebrada con tanto amor y devoción para recibir a nuestra querida Virgen Peregrina de la Cabeza.
Tras la misa, la Virgen inició un traslado procesional por las calles del barrio hacia el Convento de las Dominicas, continuando después hacia las parroquias de Santo Domingo (Angustias) y Santa María la Mayor (Consolación), uniendo a toda la localidad en una sola voz.
El camino hacia el Centenario
Esta “Misión Mariana”, impulsada por la Cofradía Matriz de Andújar, busca llevar el mensaje de esperanza de la Virgen a cada rincón de la provincia antes de la apertura de la Puerta Santa del Santuario, prevista para octubre de este año.
Para los vecinos de El Salvador, la estancia de la Peregrina no ha sido solo un acto litúrgico, sino un reencuentro con sus raíces y una oportunidad para renovar promesas ante la que es, sin duda, una de las devociones más universales de Andalucía.
La Virgen de la Cabeza continuó su recorrido por la comarca, subiendo a la ermita de San Marcos el martes 24 de febrero para despedirse de las tierras alcalaínas.
¡Viva la Virgen de la Cabeza!
Rosario Jiménez García Parroquia El Salvador, Alcalá la Real
Durante los días 20, 21 y 22 de febrero se ha celebrado una nueva edición de estos encuentros, una propuesta dirigida a jóvenes que busca ofrecer un espacio de convivencia, reflexión y crecimiento en la fe.
Un total de 23 chicos participaron en esta experiencia del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, desarrollada con métodos y dinámicas adaptadas a su edad, con el objetivo de facilitar un acercamiento sencillo y profundo a la persona de Jesucristo. A través de momentos de oración, testimonios, catequesis y actividades grupales, los participantes pudieron descubrir que la fe se vive en comunidad y se fortalece cuando se comparte.
La actitud de los jóvenes fue especialmente destacable. Desde el inicio mostraron una disposición abierta y atenta, participando activamente en cada una de las propuestas y acogiendo con interés los contenidos y momentos de encuentro que se les ofrecían. Este clima de respeto, alegría y búsqueda sincera favoreció un ambiente propicio para el diálogo y la reflexión personal.
Los “Encuentros en la Esperanza” pretenden sembrar en el corazón de los jóvenes la certeza de que Cristo camina con ellos y les llama a vivir con plenitud. Se trata de unos días intensos que, en muchos casos, suponen un punto de inflexión en su proceso de maduración humana y cristiana.
Desde la organización se valora muy positivamente el desarrollo de esta convocatoria y se agradece la implicación de quienes han hecho posible su celebración.
Las composiciones de «Ad libitum» junto casi al centenar de tambores de la banda enlutada confieren a la estación de penitencia un carácter único
En el corazón del barrio de la Salud se funda en 1996 esta cofradía auspiciada por el entonces párroco Don José Priego León junto a un grupo de jóvenes. La joven corporación pronto adquiere un marcado carisma y personalidad.
El capital humano con el que la Cofradía cuenta hace que la Cofradía se convierta en uno de los motores del barrio aglutinando a personas de todas las edades que se movilizan para adquirir enseres y restaurar la imagen del sagrado Titular.
La del Cristo es una imagen con una profunda unción sacra que pertenece a los talleres de Olot y que fue adquirida por el Rvd. Padre Don Juan Bravo Carpio, D.E.P, párroco de la Asunción. Durante años presidió la capilla del Instituto de Bachillerato ubicado en el centenario convento del Carmen pasando en los años 80 a la Ermita de la Salud.
Restaurada en varias ocasiones por el artista local Juan Francisco Martínez Zamora se trata una imagen de Cristo expirante que procesiona con paño de pureza de tela lo que le otorga gran personalidad.
La del Cristo, vulgo con el que se conoce a la Cofradía, estuvo hermanada desde sus comienzos con la Cofradía del Señor de la Salud y María Santísima de la Piedad de Aguilar de la Frontera, corporación que le sirve de referente en algunos aspectos como el hábito nazareno con la diferencia de incluir el rojo cardenal para el verduguillo y el fajín.
En su primer lustro de vida la Cofradía ya cuenta con un nutrido grupo de portadoras y una banda de tambores, ambas señas de identidad de la noche del Martes Santo.
De igual forma, tenemos que destacar el desarrollo del popular y tradicional paseíllo protagonizado de la banda de tambores, así como la celebración del popular ritual castreño del Cruce de guiones con la Hermandad de le Borriquita, simbólica y centenaria tradición basada en un ritual con el que las cofradías de la localidad ceden el paso por el itinerario oficial a la siguiente Hermandad en procesionar.
Ambas tradiciones llevadas a cabo en la tarde del Martes Santo culminan con «llamá» del/a Hermano/a mayor de cada año, cuyos 3 golpes en las puertas de la Ermita dan paso a un desfile marcado por el riguroso orden y la vistosidad.
Nos encontramos, por tanto, ante uno de los cortejos más cuidados de la localidad incluyendo enseres tan particulares y únicos como el paño de la Santa Faz, la sección de estandartes con las estaciones de la Vía Sacra o el palio de respeto, recuperando la inclusión de esta última pieza antiguas tradiciones que se pierden en la noche de los tiempos de la Semana Santa Mayor castreña.
El itinerario por las calles del barrio de la Salud se ve ampliado con la inclusión de las callejas recoletas del barrio de la Villa y la estación de penitencia en la parroquia de la Nuestra Señora de la Asunción y tiene uno de sus momentos álgidos en la entrada del paso en la ermita cuando sus portadoras se arrodillan para acceder al templo.
En 2004 se aprueban sus estatutos coincidiendo con la celebración del primer centenario de la hermandad de la Vía Sacra fundada en 1904 y cuyos estatutos son la raíz de la Cofradía del Señor de la Salud.
A lo largo de sus 30 años de vida ha ido engrandeciendo su patrimonio artístico y humano contando con un nutrido grupo de 400 hermanos. La Cofradía ha sido clave para la incorporación de la mujer en el ámbito cofrade local contando con un grupo de 50 portadoras y habiendo sido la primera cofradía de la localidad en contar con una mujer ostentando el cargo de Albacea.
Recientemente tenemos que destacar el papel que juega el acompañamiento musical de una capilla de viento. Las composiciones de «Ad libitum» junto casi al centenar de tambores de la banda enlutada confieren a la estación de penitencia un carácter único.
En 2026 vive un momento histórico coincidiendo con la celebración del XXX aniversario de su fundación con la salida desde la iglesia de Madre de Dios (debido a las obras de rehabilitación que se llevan a cabo en su sede canónica)y el paso por el histórico itinerario de la Semana Santa local en la que ya ocupa un lugar clave como una de las cofradías más populosas y queridas tanto por su barrio de origen como por el resto de la localidad que ha sabido valorar la idiosincrasia y personalidad de una cofradía que, además, desarrolla una importante labor social y caritativa con el mantenimiento de un ropero con una amplia trayectoria y gran acogida.
La Diócesis de Huelva se dispondrá a conmemorar este jueves, 26 de febrero, el XV aniversario de la consagración episcopal de Mons. Santiago Gómez Sierra, que tuvo lugar el 26 de febrero de 2011. Será una ocasión especialmente significativa para renovar la gratitud al Señor por el don de su ministerio y encomendar su servicio pastoral.
A lo largo de estos quince años, Mons. Gómez Sierra ha ejercido su misión como pastor promoviendo la comunión, alentando la corresponsabilidad y acompañando de cerca la vida de parroquias, comunidades religiosas, movimientos y hermandades. Su magisterio y cercanía han marcado el caminar de la diócesis en momentos de especial relevancia eclesial y social. Nombrado obispo titular de Vergi y auxiliar de Sevilla por el Papa Benedicto XVI el 18 de diciembre de 2010, recibió la ordenación episcopal en la catedral hispalense el 26 de febrero de 2011, adoptando como lema episcopal “Pacificans per sanguinen eius” (“Haciendo la paz por la sangre de su cruz”).
Mons. Santiago Gómez Sierra, fue designado obispo de Huelva por el Papa Francisco el 15 de junio de 2020, tomando posesión de la sede onubense el 25 de julio del mismo año, Solemnidad de Santiago Apóstol.
La efeméride invitará a sacerdotes, consagrados y fieles laicos a unirse espiritualmente en la Eucaristía y en la oración personal, dando gracias por estos años de entrega y pidiendo al Espíritu Santo que continúe guiando y fortaleciendo a nuestro obispo en su misión.
Que la Inmaculada Virgen María lo acompañe siempre en su misión de santificar, enseñar y regir nuestra Iglesia de Huelva.
La solidaridad de los jiennenses con quienes sufren las consecuencias de la crisis humanitaria de Ucrania se ha traducido en donativos que casi han alcanzado los 530.000 euros canalizados a través de Cáritas Diocesana de Jaén. Cuando se cumplen cuatro años del conflicto, Cáritas Española hace balance. Se han destinado más de 18 millones de euros para apoyar a las comunidades tanto con ayuda humanitaria como con programas de reconstrucción y desarrollo. Además, en estos años ha acompañado a Cáritas Ucrania para favorecer su consolidación como una organización estable, sostenible y orientada a servir a los más vulnerables una vez finalice la crisis.
Los sectores apoyados incluyen: llamados de emergencia (EA), atención psicosocial a veteranos, atención a personas con diversidad funcional, acompañamiento integral a familias vulnerables, mejora de medios de vida, fortalecimiento parroquial e institucional, programas de lucha contra la trata, migración segura desde Rumanía y Moldavia, y apoyo a la red Cáritas para compartir y sistematizar aprendizajes.
Para 2026, Cáritas Española prevé aprobar proyectos por un valor de 953.997,54 €, destinados a seguir atendiendo a la población en los sectores mencionados. Asimismo, mantiene abierta la Emergencia Cáritas con Ucrania para continuar canalizando la solidaridad de la sociedad española.
Desde el inicio de la invasión rusa, la población residente en el país ha pasado de 42 millones a 31,5 millones. Más de 12,7 millones de personas continúan en situación de emergencia humanitaria y más de 3,7 millones han tenido que abandonar sus hogares y desplazarse a otras poblaciones dentro del país.
El año 2025 ha sido el más mortífero para la población civil desde el inicio de la guerra a gran escala. Las instalaciones sanitarias han sufrido 438 ataques y alrededor de 340 centros educativos han resultado dañados o destruidos. Muchas escuelas, especialmente en las zonas de primera línea, han permanecido cerradas, obligando a casi un millón de niños a seguir sus estudios en línea.
Cortes de agua y luz con temperaturas de –20 °C
Desde octubre de 2025, los nuevos ataques contra infraestructuras energéticas han provocado prolongadas interrupciones en el suministro de electricidad, calefacción y agua, afectando especialmente a las regiones orientales y meridionales —como Járkov, Donetsk, Dnipropetrovsk y Odesa—, así como a ciudades como Kiev o Shostka, en la provincia de Sumy. Estas interrupciones han agravado las dificultades asociadas al descenso de las temperaturas.
Durante el invierno, los daños generalizados en las infraestructuras han interrumpido la calefacción, el agua y otros servicios básicos en todo el país, y en algunos casos han dejado a pueblos enteros sin electricidad ni suministro. Con temperaturas que alcanzan los –20 °C, cientos de miles de familias han sufrido una prolongada falta de servicios esenciales, lo que ha puesto en grave riesgo a las personas más vulnerables: personas mayores, personas con movilidad reducida o problemas de salud y familias con niños y niñas.
Desde febrero de 2022, las dos Cáritas presentes en Ucrania (la rama latina y la greco-católica) han atendido a más de 5,6 millones de personas. Cáritas Ucrania (CUA) es una de las redes benéficas más grandes del país, fundada por la Iglesia greco-católica hace más de 30 años. Actualmente cuenta con 51 organizaciones locales registradas y activas, más de 2.500 empleados, más de 11.000 voluntarios y 400 centros parroquiales operativos, con capacidad para ampliarse hasta 1.000 en caso necesario. Desde la escalada de la guerra en 2022, CUA ha prestado asistencia a 3,8 millones de personas mediante más de 6,8 millones de servicios relacionados con vivienda, refugio, alimentación, higiene, atención sanitaria, protección y ayuda económica multipropósito. Además de la respuesta de emergencia, continúa desarrollando programas sociales a largo plazo en ámbitos como salud mental y apoyo psicosocial, migración segura, protección infantil, recuperación de medios de vida, inclusión y fortalecimiento de la cohesión social.
Durante estos años, Cáritas Ucrania ha perdido a dos trabajadores de Cáritas Mariupol y a sus familias. En numerosas ocasiones, Tetiana se ha referido con gran emoción a la resiliencia del personal y los voluntarios de la organización, muchos de los cuales continúan su labor humanitaria en medio de ataques nocturnos con misiles y pérdidas personales. “Nos levantamos por la mañana después de horas de explosiones y vamos a trabajar para ayudar a los demás. Así es como mantenemos nuestra resiliencia, viviendo nuestra misión con esperanza”.
Cáritas Española trabaja en Ucrania desde 2010 y, desde 2014, en la región del Donbass. Apoya a las personas afectadas por la crisis a través de las acciones humanitarias y de reconstrucción que desarrollan las dos Cáritas presentes en Ucrania y en los países vecinos.
Será este 25 de febrero en Huércal-Overa, Almería, de donde era natural el beato Salvador Valera Parra, conocido como el “Cura Valera”
Guadix va a estar muy presente en el primer triduo en honor del beato Salvador Valera Parra, conocido como el “Cura Valera”, que se está celebrando en su pueblo natal de Huércal-Overa, Almería. Y estará presente porque dos de los tres obispos que están predicando tienen relación con la sede accitana: monseñor Francisco Jesús Orozco, que es el obispo actual, y monseñor Ginés García, que fue el obispo anterior y que es paisano del “Cura Valera”. Monseñor Orozco predica este miércoles 25 de febrero.
Se trata del primer triduo en honor de este beato que fue proclamado como tal hace solo unos días, el 7 de febrero, en una ceremonia a la que también asistió el obispo accitano. Hoy será el encargado de presidir el segundo día del triduo, que comenzó ayer, con la predicación del obispo de Jaén, monseñor Sebastián Chico.
El tercer día de celebraciones será mañana y será monseñor Ginés García quien presida la celebración y hable de su paisano, al que siempre ha tenido gran devoción.
Este triduo sirve de preparación para la fiesta litúrgica del beato Salvador Valera Parra, que será el viernes 27 de febrero, día de su festividad y primera memoria litúrgica, Ese día, será el obispo de Almería, monseñor Antonio Gómez, quien presida la celebración. Al terminar, tendrá lugar por primera vez la salida procesional de la imagen del nuevo beato.
Estos actos suponen la primera gran expresión pública de devoción tras su beatificación, ofreciendo a fieles y peregrinos la oportunidad de agradecer el don recibido y encomendarse a la intercesión del beato “Cura Valera”, cuyo testimonio de caridad pastoral sigue iluminando a la Iglesia de hoy.
La beatificación del “Cura Valera” ha sido recibida como un verdadero regalo de Dios en la diócesis de Almería, llamada a renovar la fidelidad sacerdotal y el ardor evangelizador a la luz del testimonio del nuevo beato. Tal como señalaba el obispo almeriense al término de la celebración, este acontecimiento está llamado a marcar un antes y un después en la vida de la Iglesia particular, invitando a seguir profundizando pastoralmente en su figura y mensaje. Y este triduo contribuye a ello.