No hay mejor manera de terminar un año que hacerlo transmitiendo deseos de felicidad y compartiendo tiempo con los demás, sobre todo, cuando son mayores, muy mayores y agradecen esas muestras de cercanía y cariño. Y eso es lo que ha hecho el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, para terminar 2025.
Mons. Orozco compartió la mañana del 31 de diciembre con los ancianos de la Residencia de las Hermanitas, de Guadix. Primero celebró la Eucaristía y, después, felicitó la Navidad y deseó lo mejor para el nuevo año a todos y cada uno de los residentes.
Acompañado pro el capellán de la residencia, José Antonio García, felicitó a las religiosas y a los mayores que participaron de la celebración eucarística, con la que se daba fin a un año y se pedía la bendición del Señor para 2026. Después, visitó las distintas plantas del centro para felicitar la Navidad y transmitir sus mejores deseos para el año nuevo a los demás residentes y a los trabajadores.
Todos los años, Mons. Orozco felicita la Navidad a los mayores de la Residencia Santa Teresa Jornet y celebra, como hizo en la jornada del 31 de diciembre, la Eucaristía con los residentes. Y este año, cuando asoma 2026, también.
Queridos diocesanos, amigas y amigos de Málaga y Melilla,
Desde que sonaron las campanadas que dieron paso a este 2026, no hemos dejado de escuchar y de pronunciar estas palabras: ¡Feliz año nuevo!
Nos deseamos de corazón felicidad, aunque sabemos que no nos van a faltar dificultades personales y familiares, políticas, económicas y sociales. Nos deseamos felicidad, aunque no podemos prever y adivinar a ciencia cierta lo que sucederá en los próximos meses. Es más, somos conscientes de que los males de nuestra sociedad, algunos tan graves y arraigados, no van a desaparecer fácilmente, por mucho que nos deseemos un Año Nuevo próspero y feliz.
Sin embargo, a pesar de incertidumbres y problemas, creemos en Jesucristo, nos apoyamos en la certeza de que Él es el Dios-con-nosotros y seguirá fielmente a nuestro lado, en la andadura del Nuevo Año. Nos acompañará no como un simple testigo de nuestro quehacer y vivir. Él trabajará por nuestra felicidad más y mejor que nosotros mismos; nos alertará y nos defenderá de los peligros, sobre todo de aquellos que nos apartan del amor del Padre y de las personas más necesitadas; nos inspirará y animará a construir el Reino de Dios, promoviendo los valores que lo manifiestan: la verdad, la vida, la santidad, la gracia, la justicia, el amor y la paz.
Jesús, el Dios-con-nosotros, desea ser nuestro amigo, guía, defensor, animador… A nosotros nos toca reconocerlo y acogerlo. Si recibimos a Jesús, para que sea el centro vital de nuestra existencia, podremos hablar con toda verdad de Año Nuevo, porque caminaremos como hombres y mujeres renovados por Cristo; contemplaremos la realidad e interpretaremos la vida y los acontecimientos desde la fe y la luz de Jesús; y nos comprometeremos en su servicio, con la confianza de que construimos, con Él y como Él, un mundo nuevo.
Así, no soñaremos ingenuamente en un Año Nuevo, en el que todo dependerá de la buena o mala suerte. Las personas sabias saben que la felicidad no consiste en la falta de problemas y dificultades. Somos más felices cuando asumimos el presente con realismo y aprendemos de los éxitos y fracasos; cuando confiamos en nosotros mismos, en la fuerza del corazón, tantas veces desconocida, que nos permite afrontar los retos que la vida nos va planteando. Somos más felices cuando no nos encerramos en nosotros y nos abrimos a los demás, para apoyarles y para recibir apoyo; cuando confiamos plenamente en Dios. Él siempre nos acompaña y ayuda, aunque a menudo nos desconcierte.
Jesús, el Dios-con-nosotros, es nuestra esperanza. Por Él, podemos decirnos y decir al mundo: «Feliz Año Nuevo». Santa María, Madre de Dios, nos acompañará en esta andadura.
La Penitenciaría Apostólica ha concedido un semestre jubilar en Montilla, del 6 de enero al 21 de mayo de 2026
La Basílica de San Juan de Ávila de Montilla volverá a ser templo jubilar para celebrar el 500 aniversario de la ordenación sacerdotal del Doctor de la Iglesia cuyas reliquias se veneran en Montilla. La Penitenciaría Apostólica ha concedido un semestre jubilar que comenzará el día 6 de enero y culminará el 31 de mayo de 2026, en el que los peregrinos que acudan al lugar en el que se custodian los restos del Maestro de Santos podrán recibir la indulgencia plenaria. Así se manififiesta en un decreto del Obispo de Córdoba en el que hace mención al protocolo de la Pentenciaría Apostólica (Rel. Prot.nº 1054-55/25/l) y recoge las condiciones para lucrarse en este tiempo de gracia.
De esta manera, la localidad volverá a ser un centro de peregrinación importante, tal y como fue en el año 2019 o tras el trienio jubilar que rememoró, entre 2012 y 2015, su consagración como Doctor de la Iglesia Universal.
Asimismo, para honrar al “Apóstol de Andalucía” está previsto que este semestre jubilar traiga consigo un recorrido de las reliquias por los seminarios españoles y la celebración del día de San Juan de Ávila, que se conmemorará este año el 7 de mayo, con la presencia de una personalidad eclesiástica y nueve obispos en Montilla durante la novena.
Nuevamente, la Iglesia de Córdoba resalta la huella indeleble de San Juan de Ávila en Montilla, un santo nacido el 6 de enero de 1500 en el municipio ciudadrealeño de Almodóvar del Campo, el Maestro Ávila fue fundador de centros de Teología y Humanidades en Baeza, Granada y Córdoba, así como de varios colegios en Jerez, Priego, Montilla, Úbeda, Sevilla, Alcalá de Guadaira, Palma del Río y Écija.
Su vinculación con la Ciudad del Vino arrancó a mediados del siglo XVI, cuando acudió a la llamada de la segunda marquesa de Priego, Catalina Fernández de Córdoba, interesada en que atendiera espiritualmente a sus hijos.
Una década antes, en 1535, había recalado en la Diócesis de Córdoba tras haber cursado estudios de Leyes en Salamanca y de Teología en la Universidad de Alcalá de Henares.
La Navidad ha traído para la parroquia de Cuevas del Campo el regalo de un nuevo tejado. Después de mucho tiempo necesitando una reforma de las cubiertas del templo parroquial, por fin, a mediados de diciembre quedó terminada e inaugurada la reforma que se ha hecho en todas las cubiertas, con lo que las goteras ya han dejado de ser un problema. La inauguración tuvo lugar el 16 de diciembre.
La reforma ha contado con una ayuda de la Diputación de Granada, que ha aportado 35.000€, a la que se ha sumado la ayuda del obispado de Guadix, que asciende a 13.385€. Así, en total, se han invertido 48.385€, que han servido para hacer una reparación integral de las cubiertas del templo parroquial. A esto hay que añadir 10.600€ que ha puesto la parroquia para pintar todo el templo.
A la inauguración asistieron el presidente de la Diputación de Granada, Francisco Rodríguez, la alcaldesa de Cuevas del Campo, Carmen Martínez, y el ecónimo de la diócesis, Luis Alfonso Garrido. Todos fueron recibidos por el párroco de Cuevas del campo, José Fernando Titos, que agradeció la colaboración de las instituciones ya que han permitido restaurar el templo y salvar este espacio que es casa común para la parroquia.
Comenzamos el año en Iglesia en Córdoba recordando los acontecimientos más destacados del segundo semestre del 2025 en la Diócesis. El equipo de la Delegación de Medios de Comunicación os deseamos un Feliz año de gracia 2026
El próximo día 6 de enero de 2026 el Papa León clausurará el «Jubileo de la Esperanza», pero con la certeza de que, en palabras del Santo Padre, «la esperanza que este año nos ha dado no termina: ¡seguimos siendo peregrinos de esperanza!». Además ofrecemos la actualidad diocesana y la historia gráfica de la diócesis de Córdoba del segundo semestre del año.
Puede consultar la revista completa a través del siguiente enlace
La revista diocesana “Iglesia en Córdoba” en su versión online cierra diciembre con más de 15.000 visitas y alcanza las 195.924 anuales
Al finalizar el año, el recuento de visitas a la web diocesana www.diocesisdecordoba.es supera el millón. En total, de enero de 2025 a 31 de diciembre de este año que termina, se han contabilizado 1.063.574 visitas con meses de especial tráfico de visitas como el mes de septiembre pasado, cuando registró 113.236 visitas de 64.707 visitantes únicos. En los meses de junio, julio y agosto se sitúan entre los contenidos más visitados, con registros superiores a las cien mil visitas seguidos de junio y octubre con más de ochenta mil.
Asimismo, la revista diocesana “Iglesia en Córdoba” en su versión online https://revista.diocesisdecordoba.es/ sumó en 2025 un total de 195.924 visitas en total con un registro máximo de 20.354 en el mes de marzo. Este formato digital de la revista diocesana, que ha alcanzado su edición 956 edición en diciembre de 2025, coexiste con una publicación mensual en papel.
El grupo jesuita de expertos en islamología y diálogo islamocristiano mantienen un encuentro con el delegado de diálogo interreligioso, Antonio Navarro
La asociación «Dos orillas» está compuesta por un grupo de jesuitas expertos en islamología y que se dedican a la misión entre musulmanes y el diálogo islamocristiano. De origen europeo, residen tanto en España o Francia como en países de mayoría musulmana como Argelia, Turquía o Marruecos. Cada Navidad, el grupo mantiene un encuentro para compartir experiencias y unificar criterios de acción en ese campo donde ejercen su misión, el del diálogo interreligioso.
Este año la reunión ha tenido lugar en Córdoba, donde se han encontrado con Antonio Navarro, delegado diocesano para el ecumenismo y el diálogo interreligioso, para conversar con él acerca del tipo de presencia que el islam tiene en nuestro país, las acciones que se llevan a cabo en nuestra diócesis y los retos que afrontar.
El pasado fin de semana se celebró en el Centro Penitenciario Murcia II de Campos del Río el primer Cursillo de Cristiandad para mujeres realizado en una cárcel de España, en el que participaron 13 internas.
Durante la experiencia, las participantes estuvieron acompañadas por el sacerdote Javier Conesa Carrillo, que dirigió el retiro; el consiliario del Movimiento de Cursillos de Cristiandad (MCC) de la Diócesis de Cartagena, Jesús Aguilar Mondéjar; el capellán del Centro Penitenciario Murcia II de Campos del Río, Antonio Sánchez Martínez; y un equipo de siete mujeres de la Escuela de MCC tanto de Murcia como de Yecla.
Jesús Aguilar da gracias a Dios por este cursillo, en el que las participantes pudieron recibir además el Sacramento de la Reconciliación: «Sus caras iban cambiando durante el cursillo; se sintieron amadas por el Señor y con ganas de empezar de nuevo».
La coordinadora del equipo organizador, Licia María Moreno, coincide en que la experiencia ha sido muy positiva: «Todas esas conversiones son un regalo del Señor; son personas que piensan que son excluidas de la sociedad y también de Dios, pero cuando sienten el abrazo del Señor, que nunca las ha dejado y que las va a amar siempre, es maravilloso».
Una vez terminado el cursillo, en coordinación con la capellanía del centro y con la Pastoral Penitenciaria, desde el MCC se proyecta seguir acompañando a estas mujeres a través de reuniones periódicas para seguir compartiendo y viviendo la fe en comunidad.
Se trata del quinto Cursillo de Cristiandad para personas privadas de libertad celebrado en la Diócesis de Cartagena, que comenzaron a realizarse para hombres en 2022, también por primera vez a nivel nacional.
Un año más, los más pequeños de las catequesis de Primera Comunión y Confirmación, de Pedro Martínez, acompañados por sus catequistas, padres, madres y familias —algunas de ellas vinculadas a la Pastoral Gitana de la parroquia— han salido al encuentro de los abuelos de la residencia y de los enfermos que, cada semana, reciben la Sagrada Comunión en sus casas, llevándoles al Niño Dios recién nacido. Fue el pasado 30 de diciembre, en una jornada muy navideña.
Lo han hecho, como en otras ocasiones, de una manera muy especial: representando un sencillo y entrañable Belén viviente, en el que no faltaban el Niño Dios del Nacimiento de la Parroquia, mientras los niños representaban a la Virgen María, San José, los pastores y el entrañable burro del pueblo, al que llaman Julián Muñoz. Acompañados de villancicos, sonrisas y gestos llenos de ternura, han llevado la alegría y la luz de la Navidad a quienes más la necesitan.
Ha sido un hermoso momento de encuentro, fe y cercanía, en el que los mayores han recibido no solo la visita del Niño Dios, sino también el cariño de una Iglesia viva que no se olvida de ellos y que, como el propio Dios en Navidad, sale al encuentro de los más frágiles.
Los días 20 y 24 de diciembre D. José Antonio Satué celebró la Misa de Navidad en los Centros Penitenciarios de Alhaurín de la Torre y Archidona. Estuvo acompañado por los capellanes, sacerdotes y voluntarios de Pastoral Penitenciaria, así como miembros de Hermandades y Cofradías de Málaga. Participaron más de 150 internos e internas entre las dos prisiones.
Como señala en su crónica el delegado de Pastoral Penitenciaria, Pedro Fernández Alejo, «D. José Antonio se estrenó con buen pie al ser la primera vez que se hacía presente en un acontecimiento tan importante para la vida de los privados de libertad como lo fue el celebrar la Navidad. Se sintió a gusto con ellos y les invitó a buscar la Luz de Cristo que viene a cada uno de ellos y a abrir los brazos para acoger al Mesías que llega como libertador; del mismo modo, a abrir los brazos para acoger a los compañeros, familiares y amigos, especialmente a los más pobres y desfavorecidos».
El Obispo de Málaga y miembros de Pastoral Penitenciaria en la prisión de Archidona
×
Para el trinitario, «la Navidad en la cárcel se vive con mucha intensidad. Independientemente del origen, raza, lengua o credo, todos participan de ese halo envolvente misterioso y espiritual, al mismo tiempo. Aunque no se “celebre” la Navidad al modo “mundano” de la supuesta libertad en la calle, sí hay una gran diversidad de sentir estas fechas como una realidad profunda marcada por ausencias queridas, sentimientos muy íntimos y familiares, alegrías contenidas pero muy sentidas, dolorosos recuerdos de tiempos de paz y armonía, también sentimientos de culpabilidades y desafectos por actitudes de egoísmo, orgullo, soberbia y rupturas a causa de amores quebrados y no recuperados. La participación en la Misa de Navidad, denominada la “misa del pollo”, por celebrarse por la mañana, se vive con una intensidad profunda, casi de respiración contenida. Todos los participantes reflejan la profundidad y la emoción del gran misterio que celebramos, abriendo corazones y brazos para acoger al que viene a liberarnos de esclavitudes y pecados y a llenarnos de la vitalidad del Espíritu que hace renacer en cada uno de los asistentes la alegría del amor que el Padre nos ofrece a través del Niño Dios».
Bendición de la imagen de Santa María de la Victoria durante la Misa de Navidad en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre
×
Uno de los momentos emotivos del encuentro que tuvo lugar en Alhaurín de la Torre fue la bendición de una imagen de la patrona de Málaga donada por la la Hermandad de la Virgen de la Victoria con motivo de sus ciento cincuenta años de existencia. A partir de ahora, afirma el capellán, «la comunidad cristiana de la prisión de Alhaurín contará con dos imágenes de la Madre de Dios, Nuestra Señora de la Merced, Patrona de los presos y de Instituciones Penitenciarias, y Santa María de la Victoria, patrona de la Diócesis de Málaga. Y para que estos momentos de fe y alegría perduren en el tiempo, se les regaló a cada interno e interna un Evangelio 2026, una radiolina (obsequio de Radio María), así como rosarios y felicitaciones de Navidad escritas por niños para transmitirles ánimos y esperanza».
Misa de Navidad en el Centro Penitenciario de Alhaurín de la Torre