El ciezano Javier Ramos Guardiola asume la presidencia de la ACG en España y otras dos laicas de la Diócesis de Cartagena entran también en el equipo nacional.
La Acción Católica General (ACG) cuenta desde el jueves con tres laicos de la Diócesis de Cartagena en su comisión permanente nacional, uno de ellos en la presidencia: Javier Ramos Guardiola, de Cieza, que pasa a ser presidente de la ACG en España; la también ciezana Pilar Martínez Cano, nombrada responsable del Sector de Infancia a nivel nacional; y Toñi Gil Cerezuela, natural de Torre Pacheco y nueva responsable de Primer Anuncio a través de la iniciativa de ACG Cuatro40.
Para la ACG en la Diócesis de Cartagena, estos nombramientos «suponen un reconocimiento al trabajo pastoral que se viene realizando en nuestra Diócesis y representan una valiosa oportunidad de servicio a toda la Iglesia en España».
La Asamblea General en la que se presentó al nuevo equipo se celebró el jueves en Málaga y estuvo seguida de viernes a domingo por un Encuentro de Laicos de Parroquia, también organizado por la ACG, que reunió a más de 1.200 personas procedentes de 50 diócesis de España, Argentina, Malta y Rumanía.
La Diócesis de Cartagena en el Encuentro de Laicos de Parroquia
Al encuentro organizado en Málaga acudieron un total de 123 participantes de la Diócesis de Cartagena, en concreto de parroquias y grupos eclesiales de Águilas, Blanca, Bullas, Cieza, El Palmar (Murcia), Molina de Segura, Puente Tocinos (Murcia), Torre Pacheco y Totana.
El encuentro tuvo por lema Compartiendo caminos, acompañando esperanzas y se centró en situar el acompañamiento en el corazón de la vida parroquial. En él los participantes realizaron distintas sesiones de trabajo, y pudieron compartir momentos de oración, de convivencia y también lúdicos, además de la celebración de la Eucaristía. «Han sido tres días de profunda vivencia eclesial, de sentirnos en casa estemos donde estemos porque somos una gran familia: la Iglesia de Jesucristo. La delegación murciana regresó a la Diócesis con el compromiso renovado de seguir impulsando una Iglesia sinodal, en salida y cercana a las realidades de cada municipio», comparten desde la ACG de la Diócesis de Cartagena.
Además, 27 niños y jóvenes de la Diócesis participaron los días previos en el campamento diocesano de la ACG, celebrado también en Málaga, en el que se les animó «a surfear las olas de la vida de la mano de Jesús y a integrarse activamente en la vida de sus parroquias».
El Rector de la Basílica, D. Roberto Romero, junto al Vicario Parroquial D. Olivier Cabeza, recibieron a la presidenta del Parlamento de Andalucía, Ana Mestre, durante el besamanos de la Patrona de Sanlúcar, en su primer acto después de ser elegida. De esta manera, la nueva Presidenta del Parlamento Andaluz quiso resaltar la especial vinculación que le une a Sanlúcar de Barrameda y a su Patrona y Alcaldesa Perpetua.
La visita tuvo lugar en el marco de los cultos dedicados a la Virgen de la Caridad, cuya festividad se celebra cada 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María.
Durante su estancia en la Basílica, Ana Mestre realizó una ofrenda floral a la Virgen de la Caridad tras su reciente nombramiento al frente del Parlamento de Andalucía, queriendo acogerse a la maternal intercesión de la Patrona sanluqueña.
D. Roberto Romero acompañó a la presidenta durante este momento de especial significado, vivido ante la imagen de una de las advocaciones marianas con mayor arraigo en toda la Diócesis.
El encuentro se desarrolló en el besamanos de la Virgen, una cita que cada año reúne a numerosos fieles y devotos en los días previos a la celebración de su festividad.
La Ermita del Calvario ha acogido esta mañana, a las 11:00 horas, la Misa funeral por el sacerdote diocesano P. Thomas Hennigan, presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.
La Santa Misa contó con la concelebración de un numeroso grupo de sacerdotes y con la participación de algunos laicos procedentes de las parroquias en las que el P. Thomas ejerció su ministerio. También estuvo presente el Director General, con su esposa, de Aura Cuidados, grupo geriátrico al que pertenece el Residencial Lago de Arcos, donde el P. Thomas vivió durante sus últimos años y recibió una atención y un trato excelentes.
Durante la Eucaristía, la Diócesis ha encomendado a Cristo, Buen Pastor el eterno descanso del P. Thomas y ha dado gracias por su vida y su ministerio sacerdotal, acompañando también en la oración a sus familiares, amigos y a las comunidades parroquiales en las que sirvió.
Mañana, 30 de julio, de 16:00 a 20:00 horas, el cuerpo permanecerá en el tanatorio de Interfunerarias. Al día siguiente será trasladado a Irlanda, su país natal.
Motril conmemorará el próximo 31 de julio el aniversario del fallecimiento del rey Balduino de Bélgica con una Eucaristía en recuerdo del monarca, que murió en Playa Granada el 31 de julio de 1993.
La celebración tendrá lugar a las 20 horas en la iglesia de santa Josefina Bakhita. Posteriormente, los asistentes podrán disfrutar de un concierto de piano a cargo del compositor y pianista sevillano Ángel Molla, en Villa Astrida, residencia de verano del rey y lugar donde falleció.
Con estos actos, la comunidad parroquial rinde homenaje a la figura de Balduino de Bélgica, quien mantuvo una estrecha relación con la parroquia y con los vecinos de la zona. Durante cerca de tres décadas eligió Playa Granada como lugar de descanso en Navidad y Semana Santa, compartiendo la vida cotidiana y la celebración de la fe con los feligreses de Santa Josefina Bakhita.
Mª Teresa Jiménez, la primera mujer Bachiller en Teología por el CESET San Pablo en Málaga, ha concluido este curso sus estudios de Licenciatura en Teología, en la especialidad de Eclesiología en la Facultad de San Isidoro de Sevilla (Sevilla) con un trabajo sobre Ecumenismo. Lee la entrevista que ofrece a diocesismalaga.es
De izda, a dcha., Miguel A. Nuñez, Manuel Palma, Teresa Jiménez y Manuel Dana
Teresa Jiménez defendió su tesina final de Master en la Facultad de Teología de San Isidoro de Sevilla (Sevilla), el 24 de junio. El tribunal estaba presidido por el Dr. Manuel Palma Ramírez, y lo completaba el Dr. Manuel Dana Nuevo (censor) y el Dr. Miguel Ángel Núñez Aguilera (director).
¿Cuándo y porqué comenzó sus estudios en Teología?
Comencé en el curso 2015-2016 y fue gracias a unos ejercicios espirituales que hice a mediados del 2015. Pasaba por un mal momento, algo así como una crisis existencial que arrastraba desde hacía varios años. Todo lo que yo hacía en mi vida no me llenaba, no me satisfacía. Por lo que, a finales del 2014, me tomé un parón para reflexionar sobre cómo llenar ese vacío que sentía. Alguien me aconsejó hacer los ejercicios espirituales de San Ignacio y, gracias a un jesuita que me orientó, el padre Eulalio Ibañez, ya fallecido, me fui a Pedreña (Cantabria), donde el también fallecido padre Toni Catalá S.J. dirigía esos ejercicios. Recuerdo que lo primero que dijo allí fue: «no penséis que los ejercicios son para solucionar los problemas de vuestra vida». Ahora me rio, pero en ese entonces no, porque había recorrido unos 1.000 km. para eso. Sin embargo, su manera de explicar, sus conocimientos y su forma de aplicarlos en la vida, despertó en mí las ganas de estudiar teología, algo que nunca se me había pasado por la cabeza.
¿Qué es lo que más valora de su paso por el Centro Superior de Estudios Teológicos “San Pablo” de Málaga?
Aparte de todo lo que he aprendido allí, yo resaltaría el compañerismo. Desde el primer momento he tenido muy buenos compañeros, a pesar de que, muchas veces, con algunos sólo coincidía en una clase. Nos hemos ayudado mucho durante los años de carrera: nos dejábamos los apuntes e incluso hacíamos quedadas virtuales para estudiar; así, si uno no entendía algo, entre todos se lo explicábamos. Además, cada uno de nosotros siempre aportaba algo. He tenido la suerte de que, con ciertas personas, he pasado del compañerismo a la amistad.
Fue la primera persona que terminó la Teología en Málaga, estudios que ahora le han llevado a licenciarse en la especialidad de Eclesiología. ¿Qué significa para usted?
Sí, fui la primera, pero lo más significativo para mí fue el haber ido superando etapas. Me explico. Volver a estudiar una carrera era todo un reto, por más ganas e ilusión que tuviera, pues hacía 10 años que había aparcado los estudios. Entre mis miedos estaban la filosofía (en el instituto no di prácticamente nada) y el latín y el griego (ni los vi). No obstante, pese a los momentos de dificultad, fue una riqueza y satisfacción el haber estudiado esas asignaturas y las demás. Terminado el grado en teología, me quedé con ganas de más y continué con el máster: un nuevo reto. En este caso tocaba profundizar y asentar el conocimiento adquirido, además de aprender cosas nuevas. Tampoco fue fácil, pero lo he disfrutado mucho. También, en esta etapa, he conocido gente maravillosa.
«El cristiano debe conocer y profundizar en el contenido de dicha fe, que es eclesial, y el estudio de la teología y el de las ciencias religiosas ofrece esa oportunidad»
¿Cómo explicaría qué es la eclesiología para quien no lo sepa?
La eclesiología es la reflexión, profundización de todo lo concerniente a la realidad de la Iglesia (la asamblea de creyentes congregada en torno a la Persona de Jesucristo). Dicho estudio, que es amplio, abarcaría su origen, naturaleza, razón de ser, desarrollo y concepción a lo largo de la historia, estructura… Sin olvidarnos del aspecto ecuménico, que es el diálogo con los cristianos no católicos en pro de la unidad de la única Iglesia de Cristo. Un tema de gran importancia, pero a veces olvidado.
¿Qué aplicación va a tener en su vida?
El estudio de la teología, y posteriormente el de eclesiología, me ayudaron a superar esa visión puramente individualista que muchas veces concebimos y vivimos de la fe. Es verdad que ésta tiene una parte personal, individual, pero forma parte de la fe eclesial. Si conocemos a Cristo y podemos profundizar en Él es gracias a la Iglesia. No olvidemos que la Sagrada Escritura nace dentro del seno de la Iglesia y está inserta en la Tradición eclesial.
«El CESET San Pablo te da la facilidad de cursar una o varias asignaturas y de hacerlo de manera oficial u oyente»
¿Cómo recomendaría estudiar Teología o Ciencias Religiosas en Málaga y a quién?
La fe cristiana no es sólo el acto de creer, contiene unas verdades en las cuales se cree (el credo comprende lo sustancial de esas verdades de fe). Por tanto, el cristiano debe conocer y profundizar en el contenido de dicha fe, que es eclesial, y el estudio de la teología y el de las ciencias religiosas ofrece esa oportunidad. Se lo recomendaría a cualquiera que quiera aprender sobre la fe católica, siendo consciente de que hay que ir con la mente y el corazón abierto. No importa la edad. He tenido la suerte de estar con compañeros de todas las edades, desde los 18 hasta más 80 (los mayores eran ejemplares). Respecto a sus procedencias, los hay que van desde Cortes de la Frontera, Estepona, Antequera… Yo misma iba de fuera (y algún que otro profesor también). La gran mayoría de los alumnos son seglares, por lo tanto, trabajan, tienen hijos y/o padres a quien cuidar y, aún así, sacan tiempo para estudiar, al menos una asignatura. Porque el CESET San Pablo te da la facilidad de cursar una o varias asignaturas y de hacerlo de manera oficial u oyente. Por consiguiente, aquella persona que esté interesada que vaya a que le informen, seguro que le abren un abanico de oportunidades para poder estudiar.
La formación permanente de quienes desempeñan su labor al servicio de la Iglesia constituye una prioridad para la Diócesis de Cádiz y Ceuta. Con este objetivo, varios trabajadores del Obispado y nueve seminaristas del Seminario Conciliar San Bartolomé y del Redemptoris Mater, han participado en el Primer Curso de Gestión Económica Parroquial, una iniciativa promovida por la Conferencia Episcopal Española, en colaboración con la Universidad Eclesiástica San Dámaso.
El Administrador Apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Darío Valdivia Jiménez, ha hecho entrega de los diplomas acreditativos a los participantes, en reconocimiento al aprovechamiento de esta formación, que busca dotar de herramientas y conocimientos a quienes desempeñan responsabilidades en la administración y gestión de las parroquias.
El curso ofrece una visión integral de la gestión económica parroquial, abordando aspectos canónicos, jurídicos, económicos, contables y fiscales. Su finalidad es capacitar tanto a los párrocos como a quienes colaboran en los consejos económicos parroquiales para desarrollar una administración responsable, transparente y conforme a la normativa eclesial y civil.
Con un marcado carácter práctico, la formación ha permitido a los participantes profundizar en cuestiones esenciales para la vida ordinaria de una parroquia, desde la apertura y gestión de cuentas bancarias hasta las obligaciones fiscales, las exenciones vigentes y los procedimientos de comunicación con la administración diocesana.
Durante el acto de entrega de los diplomas Mons. Valdivia ha dado las gracias a los organizadores de esta formación y a los participantes por su esfuerzo y dedicación. «Quiero daros las gracias por el trabajo que habéis desarrollado, por la seriedad con la que estáis trabajando para el Obispado, porque ha sido un curso muy intenso. La dimensión del Obispado a veces es compleja porque tenemos que abordar asuntos que a veces son dificultosos, por eso agradezco a cada uno de vosotros esa solicitud por los que están fuera y por intentar ordenar toda nuestra realidad desde dentro. Nuestra dimensión espiritual como miembros que estamos trabajando dentro de la Iglesia es muy importante, y ayudarnos y sostenernos entre nosotros. Contad con mi colaboración para lo que necesitéis».
La participación de trabajadores del Obispado y seminaristas pone de manifiesto el compromiso de la diócesis por la formación continua de las personas que, desde distintos ámbitos, contribuyen a la misión de la Iglesia. Una preparación que no solo favorece una gestión eficiente de los recursos, sino que también fortalece la corresponsabilidad, la transparencia y el buen servicio a las comunidades parroquiales.
La Secretaría General del Sínodo publicó este 27 de julio el subsidio titulado «Hacer memoria».
Vatican Media
La Secretaría General del Sínodo publicó este 27 de julio un Documento en el que ofrece a los Obispos y a los equipos sinodales criterios prácticos y orientaciones para la preparación y celebración de su Asamblea de Evaluación, con la que culminaría la etapa titulada “Hacer memoria”. El cardenal Grech: «Hacer memoria es reconocer lo que Dios ha permitido que madure en el camino de nuestras comunidades, para capacitarnos para la conversión». Este documento, que acompaña la preparación de la Asamblea de Evaluación de las Iglesias particulares, está disponible en varios idiomas en el sitio web synod.va y tiene como objetivo guiar a las Iglesias locales —Diócesis y Eparquías (las diócesis de las Iglesias católicas orientales)— en la preparación y celebración de su Asamblea de Evaluación, con la que culmina la fase de «Hacer memoria». «Evaluar no es un ejercicio técnico, sino una experiencia de gratitud y verdad», explica el cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo. «Hacer memoria significa reconocer lo que el Señor ha realizado en el camino de nuestras comunidades y dejarnos guiar hacia los siguientes pasos. Así es como una Iglesia se vuelve cada vez más capaz de conversión».
¿Qué significa «Hacer memoria»?
En las Escrituras, aclara la Nota que acompaña al documento, «Hacer memoria» no significa mirar hacia el pasado, sino reconocer la acción de Dios en la historia para discernir el presente y abrirnos al futuro. En este sentido, las Notas «invitan a cada Iglesia local a releer con gratitud y sinceridad el camino recorrido en la fase de implementación del Sínodo, a reconocer los frutos que han madurado y los pasos que aún le están llamados a dar». El documento sigue la línea de los textos de referencia del proceso sinodal, como el Documento Final, los Esquemas para la Fase de Implementación (29 de junio de 2025) y Hacia las Asambleas 2027-2028 (20 de mayo de 2026), de los cuales constituye el seguimiento operativo para la etapa local.
El público al que va dirigido el documento
Dirigidas principalmente a los Obispos y Eparcas, responsables de su elaboración, y a los equipos sinodales que guían el proceso, las Notas no proponen un modelo a aplicar, sino que sugieren un posible camino a seguir, ofreciendo preguntas, criterios y algunas sugerencias prácticas que deben adaptarse a cada contexto local. Se hacen eco de la indicación del Papa León XIV: la sinodalidad, explicó en su discurso de clausura del Consistorio Extraordinario del 26 y 27 de junio de 2026, «es un estilo espiritual. Nace del encuentro, crece mediante la escucha y madura mediante el discernimiento».
El documento «Hacer memoria»
El documento se divide en dos partes estrechamente relacionadas. La primera acompaña la redacción del Informe Narrativo, el texto en el que una Iglesia local relata el camino recorrido. Es fruto de una «relectura» espiritual en tres etapas: la recopilación de recuerdos, el reconocimiento y la escucha de los «signos», y la comprensión de los procesos de transformación, interpretados a través de las tres conversiones indicadas en el Documento Final: la de las relaciones, la de los procesos eclesiales y la de los vínculos. La segunda parte acompaña la preparación y la realización de la Asamblea de Evaluación, convocada por el Obispo como una experiencia «profundamente espiritual», que culminó en el Informe Narrativo en su versión final y en una Carta a las demás Iglesias. Esta última remite a las litterae communionis —las «cartas de comunión» con las que, en la Iglesia primitiva, cada comunidad daba testimonio de su fe a las demás.
En camino hacia la Asamblea de octubre de 2028
El Informe Narrativo y la Carta constituyen la contribución que cada Iglesia local ofrece al camino común de toda la Iglesia, en el espíritu del «intercambio de dones». Una vez validadas por el Obispo, se remitirán al equipo sinodal nacional o regional y se compartirán con la Secretaría General del Sínodo antes del 30 de junio de 2027. Las Asambleas de Evaluación Diocesana y Epárquica abren un camino más amplio: a estas les seguirán, en la segunda mitad de 2027, las Asambleas de las Conferencias Episcopales y las estructuras jerárquicas de las Iglesias Católicas Orientales; en los primeros cuatro meses de 2028, las Asambleas Continentales; y finalmente, en octubre de 2028, la Asamblea Eclesial en el Vaticano, concluyendo así el proceso de implementación del Sínodo 2021-2028.
Del 24 al 26 de julio, Málaga se ha convertido en el epicentro del laicado español, acogiendo la celebración del Encuentro de Laicos de Parroquia, organizado por la Acción Católica General bajo el lema “Compartiendo caminos, acompañando esperanzas”. Participaron más de 1.200 personas procedentes de 50 diócesis de toda España, Argentina, Malta y Rumanía, acompañados por una decena de obispos.
Acto de clausura del Encuentro, en la Catedral LAZARUS
Este evento intergeneracional, que acogió a niños, jóvenes y adultos, celebró su acto inaugural en el Pabellón de Ciudad Jardín, seguido de la primera Eucaristía, que estuvo presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello.
Las sesiones de trabajo por sectores de edad y las dinámicas comunes tuvieron lugar en la Facultad de Marketing y Gestión de la Universidad de Málaga, entre ellas, un diálogo distendido entre el Obispo de Málaga y los jóvenes en la mañana del sábado 25.
El objetivo central del encuentro fue situar el acompañamiento en el corazón de la vida parroquial con momentos de reflexión, de oración, de compartir vida, y alimentos propios de cada lugar, y también de presencia pública como la vigilia de oración y el concierto del grupo Vancouver y el DJ Grillex, que se celebraron en la Plaza de la Victoria el sábado por la tarde.
El domingo 26 concluyó el encuentro en la Catedral con una escenificación con sabor malagueño guiada por los santos jóvenes patronos Ciriaco y Paula que olieron la biznaga, subieron a la jábega, tiraron de las redes y repartieron los cenachos y, en todo ello, recordaron lo vivido en el Encuentro de Laicos: que siempre hay alguien a quien acompañar, algo que aprender, una red de la que tirar y una Buena noticia que compartir.
La Eucaristía de envío estuvo presidida por Mons. Satué que destacó cuatro actitudes importantes ante la misión de «acompañar las esperanzas de la gente con la gran esperanza que nos ofrece Jesucristo: la certeza de que nunca estamos solos, de que su amor incondicional nos salva y de que su Espíritu hace posible que vivamos como hijos e hijas del Padre, como hermanos y hermanas de la gran familia humana». Esas cuatro actitudes fueron las de buscar, discernir, apostar y confiar.
Con esta cita, la Acción Católica General busca fortalecer una Iglesia en salida, capaz de caminar junto a otros y ofrecer esperanza desde la vida en comunidad. Tras tres días compartido, los participantes, al despedirse, lo tenían claro: «el encuentro no acaba aquí, seguimos caminando juntos, compartiendo caminos, acompañando esperanzas».
Más sobre el Encuentro de Laicos de Parroquia, de ACG
Documentos de trabajo y reflexión para el Encuentro de Laicos de Parroquia
En el marco del Encuentro de Laicos de Parroquia de Málaga 2026, estos documentos de reflexión y trabajo quieren ayudar a profundizar en el sentido del acompañamiento, eje central de la propuesta bajo el lema “Compartiendo caminos, acompañando esperanzas”.
Se trata de materiales pensados para la oración, el discernimiento y el trabajo en grupo, que invitan a reconocer la importancia de caminar junto a otros en la vida cotidiana y parroquial.
En un contexto marcado por la incertidumbre, estos recursos buscan fortalecer la dimensión comunitaria de la fe y animar a vivir con renovado compromiso la misión evangelizadora.