La Laguna (Tenerife) (EFE).- Representantes de la Iglesia, del ámbito académico y de organizaciones no gubernamentales (ONG) han reclamado este sábado «un cambio sistémico compasivo» y humanista en la atención a los fenómenos migratorios.
Un mensaje que han lanzado este sábado en una jornada celebrada en La Laguna bajo la organización del Instituto Madre Cabrini sobre Inmigración, la Universidad de Villanova (Pensilvania, EEUU) y la Red Atlántica Eclesial de Hospitalidad, y que ha girado en torno a los mensajes expresados por el papa León XIV en su visita a Canarias.
Este simposio reúne a un grupo diverso de participantes que trabajan en la intersección de la migración, la investigación y la experiencia vivida.
Su organizadora, la profesora Michele Pistone, de la Universidad de Villanova y directora del Instituto Madre Cabrini sobre Inmigración, ha señalado a EFE que esta es una iniciativa ideada para trabajar en «problemas globales, y qué mayor problema global hay que la migración».
Ha enfatizado que estas jornadas sirven para reflexionar sobre cómo impulsar cambios en la asistencia a la inmigración, desde un punto de vista académico y de la mano con los agentes sociales.
«Este es un asunto que nos concierne a todos desde una perspectiva interdisciplinar y global», ha enfatizado Pistone, quien cree que el mensaje de León XIV en Canarias «nos ayuda a recordar la humanidad» que ha de presidir la atención de la migración.
«Creo que está tocando el corazón de todo el mundo», pues «nos ayuda a ver que cada persona migrante es un ser humano», ha añadido la organizadora de las jornadas.
Entre los ponentes del simposio figuran, aparte de la profesora Michele Pistone, Ousman Umar, fundador de NASCO Feeding Minds; el padre Steve Youm, involucrado en iniciativas pastorales de migración en África Occidental; el obispo Victor Ndione de Nuakchott; Fernando Redondo Pavón, de la Conferencia Episcopal Española; o José Félix Hernández, fundador de la ONG El Buen Samaritano.
En esa nómina de intervinientes también está John Lydon, un sacerdote agustino que convivió en los noventa con León XIV en su etapa de misionero en Perú.
Lydon indica a EFE que el papa quería visitar Canarias «para subrayar la situación dramática de los migrantes, de los refugiados», y que estas jornadas ahondan en el empeño del pontífice de que han de ser vistas como «personas de esperanza y dignidad».
Explica que el año pasado se celebraron en Roma y que tras pasar por Tenerife se replicarán en otras partes del mundo «para despertar la conciencia humana y tratar mejor a nuestros hermanos y hermanas migrantes y refugiados».
Cree que los testimonios que el papa escuchó en su visita a Canarias «fueron impresionantes», porque escuchar en primera persona a quien se embarca en un cayuco o una patera en busca de un futuro «es lo que mueve el corazón».
«Cuando uno escucha historias de las dificultades que tuvieron que superar para llegar aquí… son cosas que abren el corazón», ha ahondado.
Precisamente esa cercanía y esa empatía cree que son «la manera de tratar de cambiar la perspectiva pública sobre los migrantes: verlos como seres humanos que luchan por mejorar su situación».
La consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias del Gobierno de Canarias, Candelaria Delgado, ha opinado que estas jornadas ponen el acento en «cómo no debemos caer en errores del pasado», como se puso de relieve en el acto del papa en el puerto de Arguineguín, en Gran Canaria.
Cree que los mensajes del papa en su visita a Canarias «nos tienen que hacer reflexionar mucho» y servir de guía de «lo que debe ser la migración y cómo deben ser tratadas las personas migrantes».

