Las 77 parroquias del norte de Tenerife estaban convocadas en la tarde de Pentecostés en el Colegio San Isidro de la Comunidad Salesiana de La Orotava, para celebrar el encuentro de acogida de los símbolos de la Misión. El obispo recordó en su homilía que Dios nos quiere en la periferia, que el Espíritu nos fortalece, nos precede en todo el servicio evangelizador para ser sus testigos allí donde estemos. El prelado también recordó la figura de los patronos de la Misión que nos acompañan en estos años.
Por otro lado, Bernardo Álvarez destacó, a partir de la frase que acompaña la cruz de la Misión que “Alguien nos espera”. Es decir, todos podemos y debemos ser discípulos misioneros, todos podemos hacer algo, aunque no todos hagamos lo mismo. Dios nos llama a evangelizar en razón de nuestro bautismo. El Espíritu ya actúa en el corazón de cada persona y en el mundo antes de nosotros.
El obispo, a partir del llamado farol de la Misión, encendió una vela que entregó a cada uno de los arciprestes para que con los respectivos párrocos, fueran encendiendo los distintos faroles de las comunidades parroquiales del norte de Tenerife. De esta manera, se acogía la luz que simboliza a Jesucristo, luz del mundo, luz de las gentes para que en todas las comunidades se tenga presente que estamos en un tiempo intensivo de Misión.