Este pasado martes 26 de diciembre, la imagen de la Virgen de Guadalupe regresó a su ermita de Puntallana. Tras dos aplazamientos debido a las inclemencias del mar, esta vez la patrona gomera pudo ser embarcada hasta su santuario donde ya descansa.
Y es que los gomeros han querido mantener la tradición de llevar a la Virgen de Guadalupe por mar a su templo, igual que vino hace ya más de dos meses y medio, el pasado 9 de octubre, para el comienzo de sus fiestas lustrales.
Estaba programado su regreso para el 16 de diciembre, el oleaje lo impidió, también, el pasado viernes 22.
La imagen salía en torno a las 3 de la tarde desde la parroquia matriz de la Asunción, en San Sebastián de La Gomera, y una hora después pudo comenzar el traslado por mar hasta Puntallana desde el puerto de la capital.
Cientos de gomeros la han despedido en el puerto. Algunos afortunados han podido acompañarla por mar. En todos ellos se apreciaba el contraste de sentimientos, como ocurre cada cinco años. «Estamos contentos porque por fin vuelve a su casa, pero algo tristes porque se nos va, aunque el Señor nos ha bendecido pudiendo tenerla en Nochebuena y Navidad con nosotros», ha señalado la presidenta de la Cofradía de Nuestra Señora de Guadalupe, Sofía Brito.
Se pone así punto y final a las fiestas lustrales. La Virgen de Guadalupe no volverá a la capital hasta octubre de 2028.
– REPORTAJE CON TESTIMONIOS DE VARIOS GOMEROS: