Este encuentro, que se celebra cada curso como espacio privilegiado de fraternidad, brinda a los seminaristas la oportunidad de fortalecer los lazos que les unen, compartir la vida y las experiencias vocacionales que van viviendo a lo largo del año, y crecer juntos en la oración y la formación.

En la noche del 15 de febrero, los participantes en esta iniciativa pudieron compartir el momento de la cena con el obispo Eloy Santiago, en casa de un matrimonio muy cercano a nuestro Seminario.

En definitiva, han sido unos días intensos, marcados por la convivencia cercana, los momentos de diálogo, la celebración común de la fe y algunos espacios de esparcimiento que ayudaron a afianzar la comunión.