San José de la Rinconada acogió el primer Adoremus del curso

Archidiócesis de Sevillahttps://www.archisevilla.org/
Sede metropolitana de la Iglesia Católica en España, y preside la provincia eclesiástica de Sevilla, con seis diócesis sufragáneas.

La tarde del viernes, 31 de octubre, tuvo lugar el Adoremus Misionero, primero de este curso, en la parroquia de Santa María Madre de Dios de San José de la Rinconada, dentro de la Visita Pastoral que mons. Gómez Sierra realizó la semana pasada a esta parroquia.

Durante las horas previas, los jóvenes de la parroquia, junto al delegado diocesano de Pastoral Juvenil, Antonio J. Guerra, ultimaban los detalles de la oración y preparaban el altar, mientras la comunidad parroquial se preparaba para este encuentro con el Santísimo.

Algunos jóvenes reunieron a los feligreses en la puerta de la iglesia, para fuesen recibidos por la comunidad. Este gesto se hacía entregando a cada persona un rollito de papel con una frase del evangelio y una pulsera de la parroquia. En la entrada se encontraba la «Cruz del Adoremus», una cruz de madera que recorrerá todas aquellas parroquias en las que se realice esta oración juvenil, y en la que se irán anudando lazos de colores, dependiendo de cada parroquia, a modo de signo.

A la luz de las velas, el Adoremus comenzó a las seis y media de la tarde, con una procesión con la cruz guiada por los jóvenes hacia el altar. A continuación, el Santísimo fue llevado al altar por Manolo Jiménez, diácono y miembro de la Pastoral Vocacional de la Archidiócesis.

«Venimos a dejarnos invadir por ti». Con estas palabras, el obispo axuliar se dirigía a los jóvenes en la oración inicial. Posteriormente, se comenzó la lectura del salmo 23- «El Señor es mi Pastor»- proclamado por los jóvenes de una manera muy peculiar, pues tras la lectura completa, cada uno anunciaba el versículo que más le llegara, según las emociones del momento.

Durante la oración, que combinaba cantos, salmos y silencio, los jóvenes fueron acercándose a los reclinatorios dispuestos en el altar, de manera que pudiesen orar y adorar lo más cerca posible del Señor. Finalmente, el Santísimo fue llevado al sagrario, acompañado en todo momento por los jóvenes allí reunidos.

Galería fotográfica

Contenido relacionado

Enlaces de interés