David Herrador y Paqui Campos, padres de dos hijos, pertenecen a la parroquia San Francisco y San Rodrigo de Cabra.
¿Cuáles son los pilares de vuestra convivencia familiar?
El amor y el respeto que nos tenemos mutuamente y hacia nuestros hijos. Saber escuchar y ser escuchado.
¿Qué resulta más complicado en la educación de los hijos en este momento social?
En esta sociedad, que principalmente prima lo material, es difícil, aunque no imposible, inculcar a nuestros hijos que hay momentos y experiencias que van más allá de lo tangible y transmitirles los valores como el respeto, el amor al prójimo, la generosidad, etc… que años atrás nos transmitieron nuestros padres en una sociedad muy distinta a la actual.
¿Qué instrumentos tiene la familia de hoy para manifestarse cristiana?
Creemos que tiene muchos y variados, para empezar la primera manifestación y la más primitiva es en casa, en la iglesia doméstica, de la que parte todo, en la que todo comienza. A partir de ahí, cada familia tiene la opción de su parroquia, asistiendo a misa y formando parte de la propia comunidad dentro de los diversos equipos de trabajo que la conforman, ya sea como catequista, Cáritas, formando parte de las hermandades etc…
La transmisión de la fe a los hijos es un reto para todos, ¿cómo lo hacéis vosotros?
Nosotros lo hacemos de la forma más natural posible, para que ellos no lo vean como una obligación, sino como algo natural y necesario en nuestro día a día. Desde que Marcos, nuestro hijo mayor, era un bebé rezamos todas las noches con él, hasta que un día, nos pidió rezar una oración distinta que le habían enseñado en el colegio, (Colegio San José), y más tarde se incorporó Elena, nuestra hija pequeña, la cual también nos pidió que rezáramos otra oración que a ella le habían enseñado también en el cole. Además procuramos participar en las actividades de nuestra parroquia y en su momento matriculamos a nuestros hijos en el ya mencionado Colegio San José de las Madres Escolapias.
¿Cuál es vuestra parroquia?, habladnos de vuestra vida en comunidad.
Nuestra parroquia es San Francisco y San Rodrigo, ubicada en el Barrio de Nuestra Señora de la Sierra, donde nos hemos criado, aunque en la actualidad no residamos en él. Nuestra vida en comunidad comienza desde pequeños, en las catequesis de preparación para la Primera Comunión y posteriormente en catequesis de preparación a la confirmación. Años más tarde, allá por el 1999, comenzamos a formar parte de la Junta de Gobierno de la Real Hermandad del Stmo. Cristo de la Sentencia, en sus burlas y Coronación de Espinas y Ntra. Sra. la Stma. Virgen de la Paz, en la cual hasta el día de hoy hemos desempeñado distintos cargos. Nuestros hijos ya han comenzado sus catequesis, recibiendo nuestro hijo mayor, Marcos, el pasado 12 de septiembre, su Primera Comunión. Por segundo año consecutivo y tras propuesta del por aquel entonces párroco D. Manuel Rodríguez Adame, formamos parte del equipo de formación de los cursos prematrimoniales y este año, (d.m.) nos iniciaremos como catequistas de nuestra parroquia.
¿Cómo imagináis la Iglesia del futuro?
La imaginamos próxima, abierta y revitalizada, con la savia nueva que está llegando con fuerza, imprimiendo a las distintas comunidades de una dinámica que augura grandes y buenos frutos, cuando esa juventud, esos proyectos de futuro, se hayan convertido en verdaderas realidades.
Fecha y lugar del matrimonio: 1 de mayo de 2004 Iglesia de San Francisco y San Rodrigo de Cabra
Número de hijos y edades: 2, Marcos de 9 años y Elena de 7 años
Un momento de vuestra historia familiar: El nacimiento de nuestros hijos.
Una actividad que comparte la familia en su tiempo libre: Estar en casa juntos.
Qué cosas no dejáis de hacer juntos cada día: Hablar de lo que nos ha acontecido el día.
Qué lugar ocupan los abuelos en casa: Un lugar muy importante, ya que, nosotros somos lo que somos gracias a ellos.
¿Rezáis por algún sacerdote?: Rezamos por D. Francisco Ramírez Chamizo, que ha sido el párroco de nuestra comunidad, durante más de 50 años, siendo él quien creó la feligresía de nuestro barrio, nos casó y bautizó a nuestros hijos. Le tenemos mucho cariño. Don Francisco siempre al finalizar sus misas nos daba a los padres y madres una recomendación “Hablad a vuestros hijos de Dios y hablad a Dios de vuestros hijos”, recomendación que seguimos y ponemos en práctica con nuestros hijos.