
El pasado sábado 10 de enero se celebró un Mini Edujuv en el Seminario de Almería, una jornada de convivencia dirigida a adolescentes y jóvenes procedentes de distintos puntos de la provincia. El encuentro contó con el acompañamiento de catequistas y voluntarios, que facilitaron el desplazamiento de los participantes en coche y autobús.
La programación del día se desarrolló a través de actividades adaptadas a las distintas edades, combinando espacios al aire libre, en el jardín del seminario, y actividades en el interior de las instalaciones.
Talleres para los más pequeños
Los participantes de menor edad participaron en la jornada con dos talleres. El primero estuvo centrado en el trabajo con insectos, con el objetivo de abordar los miedos y aprender a enfrentarse a situaciones que generan incomodidad. El segundo taller consistió en una actividad de construcción de puentes, orientada a trabajar el valor de la comunidad y la importancia de las relaciones entre las personas.
Testimonios para los jóvenes mayores
Los jóvenes de mayor edad participaron en varios espacios de testimonio. Entre ellos, destacó la intervención de voluntarios de la pastoral penitenciaria, que compartieron su experiencia de acompañamiento en el ámbito de la cárcel. Este testimonio despertó el interés de algunos asistentes, que se acercaron posteriormente para informarse sobre esta labor.
Asimismo, se contó con el testimonio del Jesuita Daniel Izusquiza y un migrante, que abordaron la experiencia de llegar a un entorno cultural y social distinto, haciendo referencia a la realidad de los asentamientos de Atochares y al proceso de inserción y presencia de la Iglesia en ese contexto.
Juegos y convivencia
Tras la comida, tuvo lugar un espacio de juegos y dinámicas grupales coordinado por Antonio Manzano, quien dinamizó diferentes juegos de mesa. Este momento sirvió también para realizar una evaluación conjunta de la jornada por parte de los participantes.
Celebración y cierre
El encuentro concluyó con la celebración de la Eucaristía. Durante el ofertorio, los asistentes aportaron alimentos, mantas y productos de higiene, destinados posteriormente a fines solidarios.
Además, los más pequeños participaron en una última actividad y se realizó una videollamada con el misionero almeriense Antonio Hernández. A lo largo de toda la jornada estuvo presente la figura del cura Valera, como referencia y elemento inspirador del encuentro.
El Mini Edujuv se desarrolló como una jornada de convivencia y participación, consolidándose como un espacio de encuentro para niños y jóvenes dentro de la pastoral juvenil.






































