«La Lectio Divina vuelve a ser prioridad pastoral este año porque es un modo de acercarse a la Biblia», explica Gabriel Leal, «un modo de oración que estuvo muy extendido entre los cristianos y durante un período quedó más reducido a los monjes. Tiene un valor enorme, porque es un modo de acercarse a la palabra de Dios que produce un cambio en la persona y un encuentro con Jesucristo. Es un modo muy sencillo de orar aunque por su nombre en latín pueda parecer más complicado. Es simplemente entender el texto, contemplar lo que dice, plantearse: ¿a mí qué me pide Dios a través de esto?, orar, dialogar con el Señor, darle gracias, y animarse a poner en práctica aquello que he descubierto. Siempre es bueno empezar en grupo. Lo más interesante es que las personas se acerquen a sus parroquias para aprender a rezar de esta manera.