
El 15 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana, una jornada cuya finalidad principal es fortalecer nuestra conciencia de miembros de una iglesia particular, de una diócesis. El Arzobispo de Sevilla lo explica en una breve carta con motivo de esta celebración, en la que nos invita a «fortalecer nuestra conciencia de que, además de pertenecer a la Iglesia universal y al núcleo más pequeño de la vida de la Iglesia, que es la parroquia, formamos parte de la Iglesia particular».





