
Entre «¡vivas!» llegaba en la tarde de ayer la Santísima Virgen de la Fuensanta a la ciudad de Murcia, rodeada de romeros. Una cita anual a la que acuden miles de murcianos. La primera parada, como es costumbre, la hacía en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, donde la esperaba el Obispo de Cartagena, acompañado del Cabildo Catedralicio, el alcalde de Murcia y otras autoridades civiles y militares.




