
Los conventos de clausura de la Archidiócesis de Sevilla regresan un año más, y van treinta y dos, fieles a su cita de Adviento con los sevillanos. El reclamo vuelve a ser una repostería con recetas que en algunos casos datan de siglos. Unos productos artesanales fruto del cariño y la dedicación que ponen las religiosas de unas comunidades de clausura cuyos ingresos más relevantes son los que se derivan de la venta de estos dulces, en los tornos de los conventos o en citas como la que tendrá lugar del 2 al 6 de diciembre en el Palacio Gótico del Alcázar de Sevilla.






