
Hace treinta años, un grupo de mujeres cristianas del barrio de Juan XXIII de Sevilla decidieron unirse y darle forma a una idea: atender a los drogodependientes de la barriada. El proyecto fue impulsado por la parroquia Anunciación de Ntra. Sra. y San Juan XXIII y pronto se convertiría en la asociación de este ámbito más antigua de España. Hoy, tres décadas después, ‘Brotes’ cuenta con tres programas y atiende en torno a 250 personas anualmente, a las que ayuda a salir de la droga y a insertarse social y laboralmente.





