A pesar del frío que se mostraba en la calle, el domingo a mediodía, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Belén y San Roque lucía espléndida y a rebosar para comenzar el primer día de Solemne Triduo a María Santísima de la Paz. Un Triduo muy especial pues celebra el XXV Aniversario de la llegada y bendición de la imagen de María Santísima de la Paz (obra de Antonio J. Dubé de Luque) a la Hermandad de «La Borriquilla» y a la Parroquia. Y con motivo de esta efeméride, D. Juan Herrera, el oficiante del primer día de Triduo, así como el capellán de dicha Hermandad, en su homilía hizo un repaso a esos 25 años, cargados de experiencia, sentimientos y sobre todo, de un amor renacido hacia María.