
El 14 de enero, la Iglesia celebró la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, y este año lo ha hecho bajo el lema ‘Acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados’. Como es habitual, el papa Francisco ha dirigido un mensaje a todos los cristianos, pero sus palabras bien merecen también ser escuchadas y tomadas en cuenta por los gobernantes y autoridades internacionales.










