
El pasado martes, 19 de diciembre, tuvo lugar el último Círculo de Silencio del año, y como es habitual, el del último mes del año se desarrolló junto al Albergue Municipal de Transeúntes. Salimos a la periferia para estar cercar de nuestros hermanos migrantes que vienen en esta época a buscar un puesto de trabajo en la recolección de la aceituna. Nos contaban que muchos de ellos vienen y no encuentran lugar para vivir, nadie les alquila una vivienda para poder residir durante la campaña de aceitunera. En estas fechas de Navidad, se repetiría la historia y probablemente no abriéramos la puerta a una pareja migrante a punto de tener un Hijo.












