
El lema episcopal de Mons. Francisco Jesús Orozco, “tus heridas nos han curado”, recoge palabras del anuncio que Pedro dirigió a los primeros convertidos y da sentido a cada uno de los símbolos que acompañan al escudo. Esos símbolos describen la misión sacerdotal y redentora de Cristo, único Mediador entre Dios y los hombres, prolongada en la vida sacramental de la Iglesia, su Cuerpo, su Esposa, especialmente en la Eucaristía.
















