
Después de diez años durante los cuales se ha ido atendiendo diferentes realidades de pobreza (terremotos Haití, hambruna de El Chad, Casa Oasis, Casa Santa María de los Milagros), este signo nos sigue interpelando en Cuaresma ayudándonos a preparar espiritualmente a través de la oración, la limosna y el ayuno para lo que viviremos después durante la Semana Santa.

















