
El misionero salesiano Antonio César Fernández, de 72 años, fue abatido a tiros el pasado viernes 15 de febrero, en un ataque yihadista entre Togo y Burkina Faso en el que murieron otras cuatro personas. Uno de sus destinos fue Ronda, con cuyos vecinos compartió la vida desde septiembre de 1977 a agosto de 1982.



















