
Un año más, junto al Santo Padre, hemos celebrado, el pasado día 1 de septiembre, la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. De nuevo, el Obispo de Roma la enmarcó en el Tiempo de la creación, un período de oración y acción más intensas en beneficio de la casa común, que se extiende desde el 1 de septiembre hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís. Se trata de una iniciativa ecuménica en la que participan las diferentes denominaciones cristianas y, especialmente, la Iglesia ortodoxa, que lleva treinta años impulsando esta Jornada. En su Mensaje de este año 2019, el papa Francisco ofrece luminosas indicaciones, de entre las que quiero destacar tres aspectos.